|
Intel destacó validez de la proposición
teórica respecto al avance en informática
Se cumplen 40 años
de la "Ley de Moore"

Tomado de Chiletech
Hace 40 años un joven ingeniero de nombre Gordon Moore observó una
tendencia en los primeros días de la microelectrónica que definió la
estrategia de negocios para la industria de los semiconductores de
200.000 millones de dólares de la actualidad. Esta observación (más
tarde denominada Ley de Moore) anticipó que la complejidad de los
circuitos integrados se duplicaría cada año con una reducción
conmensurable en el costo.
Esta observación permitió también a una industria de semiconductores de
reciente aparición crear el microprocesador (el cerebro de la
computadora) y muchos otros circuitos integrados que han dado lugar a
las computadoras personales, Internet, teléfonos celulares y juegos de
video. Utilizando adelantos en la tecnología de los chips para
computadoras, ahora tenemos películas y programas de TV con imágenes
animadas con calidad fotográfica; automóviles que ofrecen un mayor
rendimiento del combustible con menos contaminación; una forma de
encontrar a nuestras mascotas extraviadas (con chips de identificación
implantados); y dispositivos que nos ayudan a ubicarnos en ciudades que
no conocemos (GPS).
“En Intel trabajamos duro para asegurarnos de que la Ley de Moore
continúe guiando a nuestra industria en el futuro. Ya hemos visualizado
los próximos 10 a 15 años de adelantos en nuestros laboratorios de
investigación”, observó Craig Barrett, CEO de Intel Corporation.
“Anticipamos no sólo avances continuos en los sectores tradicionales de
la computación y las comunicaciones, sino que también vemos un futuro en
el que la tecnología de los semiconductores revolucionará la industria
de la atención a la salud, la forma en que educamos a nuestros hijos, la
forma de protegernos a nosotros mismos y al ambiente, y el manejo de
nuestra vida cotidiana en un mundo más complejo. Los chips de silicio
(que el ritmo de la Ley de Moore hace cada vez más poderosos)
continuarán ofreciendo estos recursos a futuro a personas de todo el
mundo a un costo cada vez más bajo”.
¿Qué es la Ley de Moore?
El 19 de abril de 1965, la Revista Electronics publicó un documento
elaborado por Gordon Moore en el cual él anticipaba que la complejidad
de los circuitos integrados se duplicaría cada año con una reducción de
costo conmensurable. Conocida como la Ley de Moore, su predicción ha
hecho posible la proliferación de la tecnología en todo el mundo, y hoy
se ha convertido en el motor del rápido cambio tecnológico. Moore
actualizó su predicción en 1975 para señalar que el número de
transistores en un chip se duplica cada dos años y esto se sigue
cumpliendo hoy.
Además de proyectar cómo aumenta la complejidad de los chips (medida por
transistores contenidos en un chip de computador), la Ley de Moore
sugiere también una disminución de los costos. A medida que los
componentes y los ingredientes de las plataformas con base de silicio
crecen en desempeño se vuelven exponencialmente más económicos de
producir, y por lo tanto más abundantes, poderosos y transparentemente
integrados en nuestras vidas diarias. Los microprocesadores de hoy se
encuentran en todas partes, desde juguetes hasta semáforos para el
tránsito. Una tarjeta de felicitación musical que cuesta unos cuantos
pesos hoy tiene más poder de cómputo que las mainframes más rápidas de
hace unas décadas.
La Ley de Moore en perspectiva
La Ley de Moore no es una ley en el sentido científico, sino más bien
una observación, y ha sentado las bases de grandes saltos de progreso.
En el 2004 la industria de los semiconductores produjo más transistores
(y a un costo más bajo) que la producción mundial de granos de arroz,
según la Semiconductor Industry Association (Asociación de la Industria
de los Semiconductores) de los Estados Unidos.
Gordon Moore solía estimar que el número de transistores vendidos en un
año era igual al número de hormigas en el mundo, pero para el 2003 la
industria producía cerca de 10.000.000.000.000.000.000 (1018)
transistores y cada hormiga necesitaba cargar 100 transistores a cuestas
para conservar la precisión de esta analogía.
En 1978, un vuelo comercial entre Nueva York y París costaba cerca de
900 dólares y tomaba 7 horas. Si se hubieran aplicado los mismos
principios de la Ley de Moore a la industria de la aviación comercial de
la misma forma que se han aplicado a la industria de los semiconductores
desde 1978, ese vuelo habría costado cerca de un centavo de dólar y
habría tomado menos de 1 segundo en realizarse.
|