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NED: la Fundación estadounidense para la
democracia
Por Thierry Meyssan **
La NED se vanagloria de haber dirigido y manipulado el sindicato polaco Solidarnosc, la Carta de los 77 y muchos otros grupos. Bajo la dirección del Departamento de Estado y en asociación con los partidos republicano y demócrata, el patronato y los sindicatos, la NED ha encontrado numerosos «repetidores» institucionales e individuales en todas partes del mundo, incluyendo Francia. El presidente George W. Bush anunció, el 20 de enero de 2004, durante su último discurso sobre el estado de la Unión, que duplicaría el presupuesto de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y concentraría «sus nuevos trabajos en la promoción de elecciones libres, del libre intercambio, de la libertad de prensa y de la libertad sindical en el Medio Oriente». Se trata, para la Casa Blanca, de acompañar su acción militar en la región con una ingerencia creciente en la vida interna de ciertos Estados. A principios de los años 80, el presidente Ronald Reagan estigmatizó a la Unión Soviética como «el Imperio del Mal» y concibió nuevos modos de combatirla. A «la contención» diplomático-militar se agregó entonces una amplia empresa de desestabilización mediante la movilización de la «sociedad civil». Al haber sido reveladas las acciones secretas de la CIA por una serie de comisiones investigadoras y condenadas por la opinión pública, el Consejo de Seguridad Nacional decidió continuar su accionar mediante métodos menos sucios y bajo otra denominación. Principalmente, la nueva estructura tenía que ser protegida de la alternancia mediante una administración bipartidista. Oficialmente creada el 6 de noviembre de 1982, la Fundación Nacional para la Democracia ( National Endowment for Democraty - NED) dispone de un estatuto jurídico de asociación no lucrativa. Pero su financiamiento es aprobado por el Congreso y figura en el capítulo del presupuesto del Departamento de Estado destinado a la Agencia para el Desarrollo Internacional (US Agency for International Development - USAID). Para mantener la ilusión de que se trata de una organización privada, la NED recibe también donaciones de tres asociaciones, que son a su vez financiadas indirectamente por contratos federales: la Smith Richardson Foundation, la John M. Olin Foundation y la Lynde and Harry Bradley Foundation.
«En ocasión de celebrarse el veinte aniversario del Fondo Nacional para la Democracia (NED), reciban mis felicitaciones. Uds. han contribuido con su valioso apoyo material, técnico y moral a la actividad de los activistas por la democracia en numerosos países. Les transmito mi esperanza en que sabrán continuar adelante con ese importante compromiso en muchas partes del mundo en los meses y años venideros. Tony Blair» La mayoría de las figuras históricas de las acciones clandestinas de la CIA han sido en algún momento miembros del Consejo Administrativo o de la dirección de la NED, entre ellos Otto Reich, John Negroponte, Henry Cisneros o Elliot Abrams. Actualmente la preside Vin Weber, ex-representante republicano por Minnesota, fundador de la ultraconservadora asociación Empower America y buscador de fondos para la campaña de George W. Bush en el 2000. Su director ejecutivo es Carl Geshman, un ex-trotskista convertido en responsable del Partido Socialista de Estados Unidos (Social Democrats, USA) y miembro de la corriente neoconservadora [1]La NED no es más que la continuación de las acciones secretas de la CIA con otros medios, razón por la cual el Reino Unido y Australia se asocian desde arriba a su gestión en el marco del acuerdo que rige las relaciones entre sus servicios secretos militares. El principio de la NED es que «Lo que es bueno para América, es bueno para el mundo». Los fondos los administra, por consiguiente, un Consejo Administrativo en el que están representados el Partido Republicano, el Partido Demócrata, la Cámara de Comercio de Estados Unidos y el sindicato AFL-CIO. Cada uno de estos componentes propone acciones que deben ser aceptadas por dos tercios de los miembros. Después de atribuido el dinero, este transita mediante institutos controlados por alguno de los componentes. En la práctica, esto lleva a la NED a determinar los Estados que serán blanco de sus acciones y en los cuales ella financia partidos e interlocutores sociales para derrocar gobiernos y poner personas en el poder según «el interés de América» y no conforme al de uno u otro de sus componentes. Aunque fue creada para luchar contra el comunismo, es precisamente desde que desapareció la Unión Soviética que la NED goza de mejor salud. Mientras pretende dedicarse a la promoción de la democracia, no hace más que someter Estados reproduciendo en estos los intereses contradictorios de la clase dirigente estadounidense. Desde ese punto de vista, la NED es probablemente la principal responsable de la crisis de las democracias en el mundo: no ha cesado de falsear los mecanismos institucionales y de asimilar la democracia a una «buena administración» en nombre de los pueblos y suplantando a estos. Por otro lado, la utilización de institutos con diversas etiquetas políticas esconde a la opinión pública el origen de los fondos y los móviles que determinan que estos sean atribuidos. En numerosos Estados, los beneficiarios de estas «ayudas» son manipulados sin que se den cuenta, incluso cuando los individuos que han negociado la atribución de estos fondos están perfectamente concientes de los canales a los cuales se integran.
El sistema de institutos satélites está inspirado en lo establecido por Estados Unidos, como ejército de ocupación, en Alemania con la Friedrich Ebert Stittung, la Friedrich Naunmann Stiftung, la Hans Seidal Stiftung y la Heinrich Boell Stiftung, utilizadas como retransmisores financieros en aquel país en lugar de los propios institutos alemanes.Siguiendo el mismo principio, la NED encontró corresponsales en diversos Estados aliados, miembros de la OTAN o de la antigua ANZUS, entre ellos: la Westminster Foundation for Democracy (Reino Unido), el International Center for Human Rights and Democratic Development (Canadá), la Fondation Jean Jaurès y la Fondation Robert Schuman (Francia), el International Liberal Center (Suecia), la Alfred Mozer Foundation (Holanda).En ocasión de su vigésimo aniversario, la NED hizo un balance de su acción del que se desprende que este organismo financia y dirige actualmente más de 6.000 organizaciones políticas y sociales a través del mundo. La NED proclama haber creado enteramente el sindicato Solidarnosc (Solidaridad) en Polonia, la Carta de los 77 en Checoslovaquia y Otpor en Serbia. También se congratula en haber montado tanto la radio B29 como el periódico Oslobodjenje en la antigua Yugoslavia y un montón de nuevos medios independientes en el Irak liberado.
La NED publica el Journal of Democracy, que se distribuye en el mundo entero, y la revista Encuentro, especialmente para Cuba, así como libros colectivos. También organiza prestigiosas conferencias con los intelectuales que patrocina (por ejemplo, el historiador François Furet y el patrón de la prensa Jean Daniel en Francia). Finalmente, la NED «forma» cuadros políticos y sindicales, en el mundo entero, en cuanto a todo lo concerniente al ejercicio de la «democracia».Oficialmente, el presupuesto de la NED es de solamente 50 millones de dólares. Pero se agregan a esta cantidad principal numerosos co-financiamientos destinados a las operaciones que organiza. Estas participaciones exteriores, de un monto evaluado en varias centenas de millones de dólares al año, provienen principalmente del Departamento de Estado, del Departamento del Tesoro y, discretamente, de la CIA. Notas * Título Original: Las redes de la injerencia "democrática" * * Thierry Meyssan: Periodista y escritor, presidente de la Red Voltaire y de la sección francesa Réseau Voltaire con sede en París, Francia. Es el autor de La gran impostura y del Pentagate. Ver los artículos de Thierry Meyssan.[ 1] Recordemos que la mayoría de los neoconservadores son personalidades trotskistas que se aliaron a la CIA contra el estalinismo. Esta corriente «idealista de izquierda», antiguamente estructurada en torno al parlamentario demócrata Henry Scoop Jackson, se unió al Partido Republicano y ejerce hoy influencia intelectual sobre la Casa Blanca y el Pentágono.[ 2] El CIPE realiza acciones contra la corrupción mediante "Transparency International" y contra la explotación del trabajo infantil por intermedio de "Social Accountability International".Las redes del
Intervencionismo "Democrático" IIª Parte no es más que un pretexto Por Red Voltaire Taller propagandístico creado por Roosevelt para preparar a la opinión pública norteamericana para la guerra, Freedom House (Casa de la Libertad) volvió a la carga para estigmatizar al campo soviético durante la Guerra Fría. En aquellos tiempos utilizaba a intelectuales occidentales, entre ellos franceses. Hoy, organiza las campañas mediáticas internacionales para la libertad religiosa en China y para la paz en Chechenia. Freedom House está presidida en la actualidad por James Woolsey, ex director de la CIA.
La Carta de la Libertad 2002 según Freedom House, los Estados
declarados «no libres» no son elegibles para recibir la ayuda y la
cooperación de los Estados Unidos. En 1941 se crearon varias asociaciones en los Estados Unidos para combatir el aislamiento y la neutralidad, y llevar al país a una intervención en la Segunda Guerra Mundial. Entre ellas se destacaron el Círculo de la Libertad (Ring of Freedom), Combate por la Libertad (Fight for Freedom) y el Comité para la Defensa de América mediante la Ayuda a los Aliados (Committee to Defend America by Aiding the Allies). Poco antes del ataque a Pearl Harbor estas organizaciones se solidarizaron y, con la discreta ayuda de la Casa Blanca, se hicieron de una sede común en Nueva York: la Casa de la Libertad (Freedom House). Bajo la dirección del señor George Field, Freedom House participó en cientos de emisiones radiales a lo largo de la guerra, publicó folletos y organizó exposiciones de ayuda a los exiliados, para el avance de la integración racial en las fuerzas armadas, por el reconocimiento de la Francia libre y por la creación de la ONU. Sin embargo la asociación no se limitó a campañas destinadas a lograr el apoyo de la opinión pública a la guerra, sino que al mismo tiempo organizó la movilización industrial mediante una agencia especializada con destino al patronato y los sindicatos. Desde 1943 Freedom House instituyó un premio anual de la libertad [ 1] cuyo primer laureado fue Walter Lippman, fundador de los órganos de propaganda del Estado veinte años antes.Rápidamente Franklin D. Roosevelt logró convencer a su derrotado rival en las elecciones presidenciales, el republicano Wendel Wilkie, para que se convirtiera en su emisario especial en el mundo con vistas a ampliar la Alianza. Naturalmente, Wendel Wilkie y la señora Eleanor Roosevelt se convirtieron en los voceros de Freedom House, incluso si en la práctica Wilkie sólo participó en una sesión del Consejo de Administración antes de su muerte, acaecida en 1944.
Así, a finales de la guerra, Freedom House no fue disuelta, sino que apoyó los nuevos combates de la Casa Blanca. La asociación llevó a cabo campañas por el Plan Marshall y la OTAN, por la descolonización de los imperios francés e inglés y contra el comunismo. Más que ninguna otra desarrolló el slogan «Estados Unidos, país de la libertad». Fue en los locales de la Casa de la Libertad donde se inició en 1949 el Congreso por la Libertad de la Cultura [ 2], una vasta operación de manipulación de los intelectuales de Europa Occidental por parte de la CIA.La libertad al servicio del atlantismo [3] A finales de los años 60 George Field [ 4] se retira para darle paso a Leonard R. Sussman, quien tuvo la dura tarea de defender la intervención norteamericana en Vietnam. A continuación se sucedieron R. Bruce McColm (1988-93), Adrian Karatnycky (1993-97), Jim Denton [5] et Jennifer Windsor [6].En 1982, cuando el presidente Ronald Reagan [7] crea la Fundación Nacional para la Democracia (NED National Endowment for Democracy) [8] para que se ocupara de forma presentable de algunas acciones secretas de la CIA, Freedom House es integrada al nuevo dispositivo. Es también el momento en que Paul Wolfowitz [ 9] y sus amigos neoconservadores incorporan a sus diversos organismos a numerosos militantes trotskistas provenientes de Social Democrats, USA. La NED subvenciona a Freedom House, que a su vez cofinancia programas seleccionadas por la NED, diluyéndose así las huellas de la intervención norteamericana.En enero de 1983, durante el escándalo Irán-Contras, Ronald Reagan reorganizó todo el sistema de «diplomacia pública» [ 10] de los Estados Unidos [11], dirigido en el Consejo de Seguridad Nacional por Walter Raymond [12]. Este organizó un comité de supervisión en el que integró, para representar a Freedom House, a Leonard R. Sussman y al especialista de guerra psicológica Leo Cherne. [13], quien debuta en su carrera, se hace cago de la secretaría de Operaciones. En 1986 Freedom House incorpora al ex redactor jefe de las publicaciones del Congreso para la Libertad de la Cultura, Melvin Lasky, quien instaura en Londres una agencia de difusión de artículos por encargo para la prensa internacional. Como la revista Encounter, que dirigió desde entonces, el programa Exchange es financiado por la CIA. Así emplea, entre otros, a Vladimir Bukovsky, Adam Michnik, André Glucksmann y Jean-François Revel. Los artículos son publicados en el Reino Unido en The Daily Mail, The Daily Telegraph y The Times; en Jamaica en The Daily Gleaner; y sobre todo en los Estados Unidos en el Wall Street Journal.Igualmente en 1986 Freedom House comienza su programa sobre la libertad religiosa en el mundo. Esta iniciativa, retomada por el Congreso, dio lugar en 1998 a la Comisión Consultiva para la Libertad Religiosa en el extranjero que, a su vez, redacta un informe anual sobre el tema [ 14].
En 1988 Freedom House crea un grupo de trabajo sobre América Central cuyo objetivo es difundir documentación sobre la revolución sandinista. En esta ocasión, los sindicalistas de la AFL-CIO [15] son integrados al Consejo de Administración de la Freedom House [16] que se sirve del instituto especializado creado por el sindicato a cuenta de la CIA, el AIFLD [17].La libertad al servicio del imperio Durante los años 90 la Freedom House amplió sus actividades y para ello abrió oficinas en Argelia, Hungría, Jordania, Kazajstán, Kirguizistán, México, Uzbekistán, Polonia, Rumania, Serbia y Ucrania. La asociación deseaba abrir una oficina en un Estado limítrofe con Nigeria, a lo que renunció provisionalmente. Freedom House lanzó un programa de formación para los disidentes de Europa Central y Oriental sobre derechos humanos en colaboración con la Asociación de Abogados Norteamericanos; a los efectos, esta creó una oficina especializada en injerencia [ 18] a partir del modelo existente para la participación de los sindicatos y el patronato en acciones secretas.La asociación ha tenido el apoyo del Instituto Demócrata para los Asuntos Internacionales (NDI) de Madeleine K. Albright, la sección del Partido Demócrata en el seno de la NED/CIA. El «Rights Consortium» moviliza para sus acciones al inevitable Internactional Solidarity Center de la AFL-CIO, pero también a la Asociación Internacional de Magistrados ( The International Association of Women Judges-IAWJ), al Centro Internacional para Periodistas (The International Center for Journalists-ICFJ), al Comité Internacional de Socorro (The International Rescue Committee-IRC) [19], así como a Mujeres, Derecho y Desarrollo Internacional (Women, Law and Development International-WLDI).En 1999 Freedom House creó el Comité Norteamericano para la Paz en Chechenia (The American Committee for Peace in Chechnya-ACPC), dirigido por el ex consejero de Seguridad Nacional, Zbigniew Brzezinski, por el ex secretario de Estado Alexander Haig y por el ex representante Stephen J. Solarz.Cuando estas personalidades se encontraban en funciones crearon las jihad contra los soviéticos en Afganistán. A continuación mantuvieron su apoyo a Bin Laden para que orientara la jihad hacia Bosnia-Herzegovina primero contra el poder comunista de Belgrado y luego hacia Chechenia para favorecer el estallido de la Federación Rusa y el control de los hidrocarburos del Cáucaso.En 2002 la Freedom House creó en Hungría, con el apoyo de la USAID, un servicio web para las ONG de Europa Central y Oriental con las cuales trabaja: ngonet.org.Más recientemente condujo la campaña de rehabilitación del partido de extrema derecha ARENA, que participó en la Liga Anticomunista Mundial [20] y se responsabilizó con numerosas ejecuciones extrajudiciales en el Salvador; estos esfuerzos fueron coronados con el éxito, pues Antonio Saca se convirtió en presidente del país [21].
Finalmente el presidente George W. Bush le encargó a Freedom House presentar un informe anual sobre las libertades públicas y los derechos políticos en el mundo a partir del cual los Estados Unidos decidieron conceder o rechazar una ayuda al desarrollo en el marco de la Millenium Challenge Corporation [ 22]. En el transcurso de los últimos años, Freedom House estuvo presidida por el representante demócrata de Nuevo México, Bill Richardson. Personaje afable, especialista de la diplomacia paralela, fue nominado cuatro veces (en vano) al Premio Nóbel de la Paz.Simultaneaba sus funciones con las de vicepresidente del Instituto Demócrata para los Asuntos Internacionales (NDI) junto a Madeleine K. Albright. Sin embargo, Richardson renunció tras su elección como gobernador de Nuevo México y porque esperaba ser el compañero de fórmula de John Ferry (no obstante presidió la Convención Demócrata). Le sucedió James Woolsey, ex director de la CIA e inventor del Congreso Nacional Iraquí. El Consejo de Administración de la asociación es un botín de la inteligencia. Además de las personalidades ya citadas, en el mismo se encuentran J. Brian Atwood (ex presidente del NDI y ex coordinador de la ayuda humanitaria norteamericana); el embajador Thomas S. Foley (presidente de la Comisión Trilateral, ex presidente del Consejo Presidencial Consultivo de Inteligencia); Malcolm Forbes (Forbes Magazine); Theodore Forstmann (presidente de Empower America); Samuel Huntington (el teórico del choque de las civilizaciones) [ 23]; la embajadora Jeane Kirkpatrick (actual embajadora ante las Naciones Unidas en Ginebra, miembro del Comité Consultivo de Defensa del Pentágono); Diana Villiers (esposa del embajador John Negroponte) [24]; y el embajador Mark Palmer (fundador del consorcio CME, de adquisición e instalación de equipos audiovisuales en toda Europa Oriental). El presupuesto de funcionamiento en 2002 fue de alrededor de 14 millones de dólares.Notas [ 1] El premio fue interrumpido entre 1977 y 1991. Entre los laureados se destacan George C. Marshall y Lucius Clay, Winston Churchill, Paul-Henri Spaak, Willy Brandt y Jean Monnet.[ 2] «Quand la CIA finançait les intellectuels européens» (Cuando la CIA financiaba a los intelectuales europeos), por Denis Boneau, Voltaire, 27 de noviembre de 2003.[ 3] La definición de atlantismo significa el seguimiento de una política imperial estadounidense de dominación utilizando o apoyándose en la fuerza de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y en sincronía con sus países satelites y aliados. La finalidad es preservar una hegemonía estadounidense en todos los campos, sea militar, político o económico.[ 4] A George Field le fue difícil asumir su retiro y se enfrascó en diversas polémicas con su sucesor antes de renunciar a la Freedom House.[ 5] En 1997, Freedom House absorbió algunos programas de la fundación del almirante Jeremiah A. Denton.[ 6] Sussman, Karatnycky y Windsor, republicanos convencidos, militan además en el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano (Projet for a New American Century), el staff electoral creado por George W. Bush en el Instituto Empresarial Norteamericano (American Enterprise Institute).[ 7] «Ronald Reagan contre l’Empire du Mal», Texto en francés, Voltaire, 7 de junio de 2004.[ 8] «Las redes de la injerencia democrática», por Thierry Meyssan, Voltaire, 21 de noviembre de 2004.[ 9] El propio Paul Wolfowitz es trotskista.[ 10] «Diplomacia pública» es el término políticamente correcto para «propaganda».[ 11] Ver Directive présidentielle 77.[ 12] «George Bush: The Unauthorized Biography»,(la biografía no autorizada de Bush padre) por Webster G. Tarpley y Anton Chaitkin, Capítulo 18. Libro íntegramente disponible en Internet.[ 13] «Otto Reich y la contrarrevolución», por Paul Labarique y Arthur Lepic, Voltaire, 14 de mayo de 2004.[ 14] Freedom House realiza actualmente una campaña contra China, Cuba, Egipto, Irán, Nigeria, Filipinas, Sudán y Vietnam.[ 15] «¿AFL-CIO o AFL-CIA?», por Paul Labarique, Voltaire, enero de 2005.[ 16] Es el caso, por ejemplo, de Albert Shanker, William Doherty, Sol C. Chaikin y Norman Hill.[ 17] «1962-1979: el AFL-CIO y la contrarrevolución sindical», Voltaire, enero de 2005.[ 18] The American Bar Association’s Central and East European Initiative (ABA/CEELI).[ 19] El IRC estuvo dirigido durante largo tiempo por el especialista de la guerra psicológica Leo Cherne, administrador de Freedom House. Rescuing the World, the life and time of Leo Cherne, por Andrew S. Smith, prólogo de Henry A. Kissinger, State University of New York Press, 2002.[ 20] «La Liga Anticomunista Mundial, internacional del crimen», por Thierry Meyssan, Voltaire, enero del 2005.[ 21] «La ultraderecha gobierna en El Salvador», por Edgar González Ruiz, Voltaire, 4 de junio de 2004.[ 22] «Le Millenium Challenge, colonialisme libéral», texto en francés, por Paul Labarique, Voltaire, 19 de febrero de 2004.[ 23] «La guerra de civilizaciones», por Thierry Meyssan, Voltaire, 7 de diciembre de 2004.[ 24] «John Negroponte bientôt à Bagdad» (John Negroponte pronto en Bagdad) texto en francés, por Arthur Lepic, Voltaire, 20 de abril de 2004. |