|
Uno de los primeros informes
alternativos sobre el 11-S
New York: Golpe de estado mundial

Por Jose Maria Lesta
"Ir
contra corriente es difícil, yo lo he hecho en algunas ocasiones, pero
cuando lo que te viene encima es una riada, solo se puede ir a favor de
la corriente".
Esas eran las acertadas palabras de una voz amiga, que
sabía lo que se cocía en los ambientes periodísticos y editoriales, y
que nos alertaba acerca del contenido de este mismo articulo.
Significaba que estas líneas difícilmente podrían ver la luz. Algo que
lógicamente intuíamos, y que constatamos en días posteriores, en algunos
medios de la prensa escrita. Sólo habían pasado tres semanas escasas
desde los terribles acontecimientos. Entonces la paloma de la libertad
volaba baja, y a veces, incluso metía la cabeza bajo tierra como los
avestruces. La prudencia y el miedo ganaban terreno. Nosotros, como
cualquier hijo de vecino, tampoco éramos ajenos a las circunstancias y
decidimos seguir el buen consejo que nos habían dado. Pero el tiempo
pasa, y las aguas vuelven a su cauce. Y es por esto, que recientemente,
Mundo
Misterioso ha querido asumir la responsabilidad de hacerse eco
de este trabajo.
El
resultado es una actualización del material inicial, procedente de
fuentes abiertas: fundamentalmente una multitud de noticias (de agencias
occidentales y asiáticas, e incluso de periódicos árabes e israelíes),
extractos de algún informe, y diversas voces de intelectuales disidentes
de todo el globo, entre los que se destacan el lingüista y politólogo
Noam Chomsky, o el disidente americano, y candidato a la presidencia
Lyndon Larouche, además de algún especialista oriental en guerra santa.
Las conclusiones de todo ese material son casi concluyentes. Derriban la
versión oficial sobre parte de lo ocurrido el 11-S, la autoría de los
atentados, e incluso apuntan datos sólidos sobre los posibles móviles,
del grupo de poder que, realmente, esta detrás de los acontecimientos.
Un grupo de poder con nombres y apellidos.
Para
los autores del artículo, los sucesos del 11-S, son una consecuencia
derivada del golpe de estado iniciado meses antes, en las polémicas y
fraudulentas elecciones presidenciales de Florida, donde el
ex-vicepresidente Al Gore (técnicamente desaparecido tras los
acontecimientos del 11-S, y "refugiado" en Austria hasta hace pocos
meses), y el actual presidente G. Walker Bush se jugaron el
despacho oval. Desde ese punto de vista, el 11-S sería un punto inicial,
para una escalada bélica y económica sin precedentes en diversos frentes
mundiales, pero con intereses muy personales.
Bush-Laden: un antiguo "pique" familiar
El
viejo pirata Prescott Bush (abuelo de George Bush) estaría
contento al ver hasta que punto sus descendientes han asimilado su
espíritu. En 1918 dirigió una incursión en un cementerio apache para
robar la calavera de Jerónimo y hacer de ésta el trofeo de su
sociedad estudiantil, la Skull & Bones (calavera y huesos) (1).
En los años 30 y principios de los 40, negoció con la empresa alemana
Luftwaffe, creando tres sociedades de las que fue el accionista más
importante. Almorzaba con Allen Foster Dulles, jefe de la CIA en
el momento del asesinato de John Kennedy, y convocó al jefe de la
nación apache por una ceremonia de restitución de la calavera de
Jerónimo, la cual terminó mal, porque intentó darle otra calavera
cualquiera, ofendiéndolo a muerte.
Estaría
contento con su primogénito George Herbert Bush (anterior
presidente americano), petrolero de escasa fortuna pero que como agente
de la CIA fue capaz de llegar hasta la cumbre, siendo nombrado su
director en 1976, a pesar del mal resultado del desembarco en Bahía de
Cochinos (Cuba), del que fue coordinador. Pero demostró amar las raíces
tejanas, el petróleo y la familia, llamando a tres de los barcos del
desembarco: Houston, Zapata (el nombre de su sociedad
petrolífera que había quebrado) y Bárbara, el nombre de su mujer.
En aquellos turbulentos años 60 comenzó una sutil y extraña relación con
un constructor árabe que venía de vez en cuando por Tejas y que trató de
introducirse en la alta sociedad local. A fin de cuentas, aquel
Muhammad Bin Laden no duró mucho: se estrelló con su avión mientras
volaba sobre los pozos téjanos que tan poca satisfacción le dieron a su
hijo predilecto. Era el 68, el mundo pensaba en otra cosa (2).
George
fue desdichado en los negocios. La Arbusto Energy (Bush Energy) fracasó.
Paso a llamarse Bush Exploration y luego luego Spectrum7. Infaliblemente
llega la bancarrota. En ese momento Salem Bin Laden (el hijo de
Muhammad) hace que no le falte su generoso apoyo a través de la compañía
Harken. El éxito parece llegar cuando la Harken Energy compra su parte
de acciones en Spectrum pagando 600.000 dólares, qué se añaden a un
contrato de consultoría de 120.000 dólares al año. En resumen se mete en
el bolsillo un millón de dólares, mientras que Harken pierde decenas.
Pero se procura un contrato de perforación en una parte del mar de
Bahrein, ganando a Amoco y a Esso. Curiosamente, cuando pasaban inmensos
movimientos de dinero del Asunto Irán-Contra, al final de los 80, los
republicanos se encuentran secretamente en París con los jomeinistas
moderados para retardar la liberación de los rehenes americanos en
Teherán y perjudicar así a Jimmy Carter en las elecciones, George
padre, llega a la reunión a bordo del avión de Salem Bin Laden.
Pero
George Bush es desafortunado con sus socios. En aquel mismo avión, en el
año 1988, Salem encuentra la muerte, también él, mientras volaba sobre
los pozos de Tejas. La coincidencia parece excesiva, pero la
investigación fue profunda. A pesar de ello, las conclusiones, en
efecto, no fueron jamás divulgadas.
11-S: Caos mundial y mentiras oficiales
Tenemos
literalmente decenas de datos, que aportan serias dudas sobre los
acontecimientos sucedidos el 11-S. Es evidente que tanto los servicios
de inteligencia franceses (GNRS), que fueron los primeros en discrepar
con la versión oficial de los hechos, así como el Mossad israelí, e
incluso el servicio de inteligencia del estado vaticano, entre otros
muchos, sabían que algo estaba a punto de ocurrir. Y evidentemente, tal
y como sabremos con el paso de los años, la red Echelon supo más de lo
que realmente se dice. Sin ir mas lejos, Ariel Sharon, se
disponía a realizar su PRIMERA visita a USA, pero dos días antes de los
atentados (el 9 de septiembre) decidió anular la visita. ¿Por qué? Según
el periódico israelí Yadiot Ahranot: "El Shabak (servicio
interior de seguridad israelí) impidió al primer ministro israelí
Ariel Sharon, tomar parte en un festival organizado en Nueva York por
medios sionistas para el apoyo de Israel" (3).
Pero
entonces, ¿estaba advertida la comunidad de inteligencia americana?
¿Sabía realmente el servicio secreto, el peligro que corría su
presidente? La respuesta es sencilla: sí y no. Pero para deshacer esta
aparente paradoja, vayamos por partes. El 11 de septiembre, el
presidente Bush estaba en Sarasota, Florida, en su segundo día de visita
por la zona. Los planes de Bush para ese día, eran públicamente
conocidos con anticipación. Concretamente, se sabía desde dos días
antes, que esa mañana estaría en la escuela Booker leyendo un cuento a
los niños (niños o adultos, es practica habitual en los presidentes
americanos) (4).
En ese
momento, los acontecimientos se precipitan. El primer avión ha impactado
contra el WTC. El servicio secreto avisa al presidente. ¿Se lo llevan
apresuradamente a un búnker de seguridad, o a una base militar? No. G.
Walker Bush, impertérrito, asume la noticia sin sorpresa (tal y como se
vio posteriormente en las imágenes de televisión), y con total
naturalidad, sigue contando el cuento.
Para
que el lector se haga una idea de la barbaridad que supone esto, desde
el punto de vista de la seguridad, hay que advertir que durante la
Guerra Fría, cuando los agentes de seguridad solían "jugar a juegos de
guerra" que incluían amenazas terroristas contra la Casa Blanca, el
único problema insoluble era un avión comercial cargado con explosivos
que hacía como que aterrizaba en el Aeropuerto Nacional de Washington, y
entonces se desviaba para un ataque suicida contra la Casa Blanca. De
manera que desde hace mucho, el Servicio Secreto ha sabido que uno de
los desafíos a la seguridad más difíciles de afrontar, es el que plantea
un ataque suicida desde un avión comercial secuestrado en un aeropuerto
próximo (5).
Ahora
bien, la Escuela Booker se encuentra a menos de 8 kilómetros del
Aeropuerto Internacional de Sarasota-Bradenton. Consecuentemente,
durante un día en que estaban siendo secuestrados unos aviones para
atacar edificios desde distintos aeropuertos, la precaución de seguridad
más obvia era mantener al presidente alejado de una reunión anunciada
públicamente en un edificio cercano a un aeropuerto.
Existe
una sola explicación para el hecho de que el Servicio Secreto,
permitiera al presidente Bush afrontar el riesgo mortal de concurrir a
la Escuela Booker en la mañana del 11 de septiembre. De alguna manera,
George Walker Bush sabía que nadie iba a atacar la Escuela.
Muchos
indicios, fundamentalmente provenientes de sesudos analistas de
inteligencia, advierten sobre la posibilidad de que incluso los planes,
o las líneas generales de actuación de los terroristas del 11-S,
estuvieran ya esbozados en múltiples informes gubernamentales, o incluso
en novelas derivadas de dichos informes. De nuevo, según el periódico
oficial israelí Yadiot Ahranot, en la novela futurista
Operación Hebrón, se hablaba de un ataque aéreo terrorista a las
torres gemelas, el pentágono, el capitolio y la casa blanca, exactamente
igual al que sucedió en la realidad. El libro estaba firmado por un
ex-agente del Mossad que decía basarse en informes preventivos del
Mossad y la CIA americana (6).
Horas
después de los atentados, multitud de personas llamaban indignadas a las
embajadas americanas en Túnez, Riad, o Yemen. Se les acusaba de haber
participado en el atentado. A esto hubo que añadir los saudíes que veían
sus fotos publicadas en los periódicos de todo el mundo. A muchos de
ellos, se les presentó como los terroristas que murieron en los
atentados. Sin ir mas lejos, un saudí que estaba trabajando en Yeddah en
el momento del atentado, Abdul Rahman al-Omari, conoció por la
prensa su propia muerte en uno de los atentados. Inmediatamente, llamó a
la embajada norteamericana para informarles de que se encontraba vivo y
no estaba implicado en los hechos. La prensa y el gobierno saudí no
disimulan su irritación por lo que ven como una manipulación de los
medios, que puede dañar su imagen en todo el mundo (7).
El 18
de septiembre, la Agencia France Press, informó de que otro piloto saudí
considerado por las autoridades norteamericanas como un posible
sospechoso, Said Husein Garamallah al Gamdi, vivía en Túnez,
donde reside desde hace poco menos de un año. Al enterarse de que los
investigadores norteamericanos le consideraban como el principal
sospechoso del secuestro del Airlines Flight 93 (el llamado vuelo de los
héroes, que se dirigía supuestamente hacia la casa blanca, y al que
habría que dedicarle otro extensisimo articulo por la cantidad de
irregularidades que se produjeron antes, durante, y después de su ¿estrellamiento?
en Pennsylvania). Al Gamdi se puso en contacto con la embajada
norteamericana en Túnez para desmentirlo.
Por
otra parte, el diario The Gulf News, editado en Bahrein, publicó
el 20 de septiembre una entrevista con un veterano piloto de una línea
aérea, Ishaq Kuheji, que puso en duda que pilotos sin una
experiencia muy dilatada de vuelo pudieran haber llevado a cabo los
atentados de EEUU. Según él, es cuestionable que pilotos con
relativamente pocas horas de vuelo, realizadas en su mayor parte en
aparatos pequeños, pudieran guiar grandes aviones, de unas 200
toneladas, a muy baja altura con la pericia suficiente para estrellarlos
contra los blancos. Eso requiere muchos años de experiencia en el manejo
de tales aparatos (7).
Rudi Dekkers, propietario de la
escuela de vuelo de la localidad de Venice (Florida), en la que dos de
los presuntos terroristas, Mohammed Atta y Maruan al Shehhi,
se formaron como pilotos, declaró al diario británico The Independent,
"que ambos habían realizado un curso de vuelo de cinco meses, el cual
fue llevado a cabo, sobre todo, en avionetas Cessna y Piper Cessna, pero
el total de horas que pasaron pilotando un jet de pasajeros fue de 15 ó
20". Sin comentarios.
Según Kuheiji existe un escenario alternativo que podría ser más
realista. Los sistemas de manejo de vuelo de los cuatro aparatos
pudieron ser manipulados y programados en tierra por individuos
altamente cualificados para poder ser posteriormente activados en un
momento determinado del vuelo. Esto permitiría que los aparatos
despegaran, descendieran y volaran a una cierta altura hasta puntos
predeterminados que se encuentran en el suelo, y podría impedir también
la existencia de comunicaciones con tierra, dejando a los pilotos a
merced de los ordenadores del aparato. Esta tecnología es utilizada en
los misiles de crucero, los aviones espía y otros aparatos no
tripulados. De hecho, en la mismísima
CNN, y
durante los primeros instantes, expertos en aviación, no dejaban lugar a
dudas. Los aviones llevaban a pilotos militares o bien fueron
teledirigidos, pero, ¿por quién?
El que
los supuestos pilotos suicidas, fueran pilotos militares entrenados, no
es excesivamente descabellado. Precisamente, la experiencia del atentado
en el edificio de Oklahoma, en el cual se señaló también al propio Bin
Laden como instigador, nos hace dirigir nuestra mirada al interior de
EEUU. A título de anécdota podemos mencionar que en el coche en que
viajaba el autor del antentado de Oklahoma (8), el estadounidense
Timothy McVeigh (ex Boina Verde y combatiente arrepentido en la
Guerra del Golfo, recientemente ejecutado), se encontró el libro de
William Pierce Los Diarios de Turner, manual que inspiró y
guió sus actos. Curiosamente, el protagonista del libro, desencantado
con el sistema, se suicida lanzándose con un avión contra el Pentágono.
Jürgen Storbeck, director de
Europol, declaró al periódico The Daily Telegraph que era
necesaria una investigación más amplia antes de inculpar a alguien. "Es
posible que Bin Laden estuviera informado de la operación; es incluso
posible que tuviera alguna influencia en ella, pero no es probablemente
el hombre que diseñó todas las operaciones o controló el plan en su
conjunto. La idea de que él, sentado en Afganistán, pudiera haber
controlado la última fase de la operación es algo que resulta muy
dudoso", señala Storbeck (9).
Evidentemente, el fallo de seguridad ese día fue monumental, a nivel
mundial. Es decir, la comunidad de inteligencia americana (en general)
no sabía, lo que iba a suceder (si exceptuamos algunos informes, o
avisos de servicios aliados que aventuraban algún tipo de atentado, y a
los que, no se les hizo mucho caso). Sin embargo, y a raíz de los datos
anteriormente citados, es más que probable, que una minoritaria facción
de la comunidad de inteligencia, estuviera "alerta". Cada elemento de
dicha facción, posiblemente tendría parte de la información, y por lo
tanto piezas sueltas del complicado rompecabezas en que se convirtió la
trama del 11-S.
World Trade Center. Nadie sabe, nadie
responde
No cabe
duda, de que el gran número de víctimas civiles inocentes de las torres
gemelas sitúa los sucesos del 11-S a la cabeza de los peores y más
brutales atentados de la historia. Ahora bien, ¿Cuál es el numero exacto
de víctimas, o de desaparecidos? Los cálculos iniciales eran sencillos.
El World Trade Center, centro mundial del comercio internacional y
puente de paso de casi todas los volúmenes financieros mundiales, daba
trabajo cada día a unos 53.200 trabajadores. Eso sin contar a los de más
bajo nivel, que solían ser inmigrantes sin censar en las nominas
oficiales, y que trabajaban temporalmente en cualquiera de las dos
torres.
Así
pues, el 11 de septiembre a las 9 de la mañana, era de esperar que los
dos complejos estuvieran a medio rendimiento, con casi todos los
empleados en funcionamiento, excepto los de mayor nivel, que podían
llegar más tarde, o sencillamente no hacerlo. Es decir, y según los
cálculos menos optimistas, en las dos torres debían estar COMO MÍNIMO
unas 20.000 almas. Precisamente ese fue el numero barajado tras los dos
primeros días del atentado (en las primeras horas se barajó la cifra
oficial de 35.000 desaparecidos). Pero con el paso de las semanas la
cifra fue menguando. El 27 de septiembre, el ex-alcalde de Nueva York,
Rudy Giuliani, aseguraba que la cifra real era de 12.000
personas. El 1 de octubre, se rebajaba a 6.500. Hoy en día la cifra
definitiva (una vez retirados la mayor parte de los escombros) es de
2.800 fallecidos aproximadamente, de los cuales, 1.024 han sido
identificados mediante el ADN, y del resto no se espera una
identificación positiva, entre otras cosas, porque se supone que
pertenecían a los trabajadores de menor nivel, que no tenían una ficha
estable, y por lo tanto, se desconocen sus datos personales y
familiares.
Si
tenemos en cuenta el numero minoritario de personas que lograron ponerse
a salvo, y el numero de bomberos, policías, y ciudadanos, que estando en
los alrededores de las torres, perecieron en el momento del derrumbe, es
evidente que el 80 o el 85% aproximado de los trabajadores no estaban en
su puesto. Afortunadamente, sólo el 15 o el 20% de los trabajadores del
WTC estaban trabajando en ese fatídico momento. Pero entonces, ¿dónde
demonios estaban los demás? En las primeras semanas, pudimos oír todo
tipo de excusas, casualidades, avisos providenciales, e incluso sueños
premonitorios que advertían del peligro de ir a trabajar ese día al WTC.
En resumidas cuentas. Nadie sabe porque aproximadamente unas 17.000
personas faltaron a su puesto de trabajo esa mañana. Algunos de ellos,
eran ejecutivos de nivel medio y alto de compañías y aseguradoras
financieras que, como veremos posteriormente, se llevaron pingües
beneficios en movimientos bursátiles, tanto horas antes de los
atentados, como semanas más tarde cuando EE. UU. inició su guerra contra
el terrorismo.
Un dato
curioso, es que en las primeros minutos, entre las imágenes recibidas
(aun sin censurar), se podían ver a agentes de la AFT. ¿Acaso se pensaba
que había bombas en los cimientos, o en diversos lugares del edificio?.
Inicialmente, muchos testigos de la zona, aseguraron que minutos
(incluso una hora antes) se había dado un aviso de bomba. De hecho, en
el caos inicial de la primera hora, se dieron noticias (evidentemente
falsas), de la explosión de una furgoneta-bomba frente al edificio del
departamento del tesoro (¿?).
En
cuanto al supuesto ¿avión?, que se estrelló contra el pentágono, mejor
no hacer comentarios. El vídeo que los militares cedieron a la prensa es
cuando menos sospechoso. Primero, porque no se ve avión alguno, o traza
del mismo. Segundo, porque aún no se han encontrado sillas, fuselajes, o
parte alguna del citado avión. De todas formas, no es del todo cierto,
que no se hayan encontrado restos del avión. El día 14 de septiembre, se
informó del hallazgo de dos cajas negras entre los restos de los aviones
estrellados. En lo que se refiere a la del avión caído en el Pentágono
se señala que no contenía información, pues ésta había sido borrada, a
pesar de que estas cajas aguantan temperaturas superiores a los 1.100
grados. Las primeras informaciones acerca de la segunda caja hablaban de
su "perfecto estado de conservación", pero días después se nos
dice que la información de esta segunda caja ha sido borrada también.
Otro
punto extraño es la cuestión de por qué los terroristas, que hicieron
gala de un alto nivel operacional y una increíble sofisticación y
coordinación al preparar y ejecutar los atentados, dejaron tras de sí
tantas pistas inculpatorias, como por ejemplo, tarjetas de crédito
falsas o un manual de pilotaje de aviones en lengua árabe, que fue
encontrado en un vehículo dejado en el Aeropuerto Internacional Logan,
de Boston, donde dos de los presuntos secuestradores embarcaron. Esto es
un disparate, ya que se sabe que los pilotos en cuestión habían
estudiado en Florida, por lo cual lo lógico es que hubieran utilizado la
terminología inglesa mientras aprendían a volar y no la árabe.. Otro
tanto cabe decir de los retratos de Osama Bin Laden encontrados, así
como de las copias del Corán dejadas en todos los vehículos de los
sospechosos que fueron hallados. En lo que respecta a la información
acerca de un pasaporte árabe, encontrado a cincuenta metros de distancia
de las Torres, sólo cabe calificarla de insulto a la inteligencia.
Como
dato anecdótico y local, ¿por qué algunas bases americanas en la UE, y
también en España, como las de Rota y Morón, estuvieron en alerta máxima
a las 11:05 hora española? (casi 4 horas antes de los atentados).
Curiosamente lo mismo que ocurrió el día del 23-F.
La
visión de conjunto resulta, pues, absurda y da la sensación de ser un
relato rápidamente fabricado por alguien, que no desea que ningún punto
de ella sea cuestionado, al igual que sucedió con la historia del
atentado de presidente Kennedy. De lo que estamos completamente
convencidos, es de que jamas se sabrá con total certeza, todo lo que
ocurrió el fatídico 11 de septiembre. Esto debe hacer reflexionar, sobre
quién está interesado en fabricar esa versión y, sobre todo, ¿quiénes
son los verdaderos cerebros de la trama?
Cuando el dinero huele a muerte
En
cierta ocasión los periodistas del Washington Post, Woodward
y Bernstein, que desenmascararon el fraude de Nixon en el
Watergate, se encontraron ante un callejón sin salida. En esa
situación, su principal confidente y guía en la investigación, el famoso
garganta profunda, les dijo el camino a seguir: "Ir tras el
rastro del dinero... Seguir la pista del dinero". Y es que suele ser
la clave más efectiva para resolver cualquier tipo de misterio o enigma,
desde el mas rutinario y domestico, hasta el más complejo y sofisticado.
Para la
analista financiera Anne Marie Mergier, si efectivamente existía
un pequeño número de personas (al que ella denomina "los iniciados"),
que conocían las intenciones de los terroristas, o sabían lo que iba a
suceder, pudieron anticipar ciertas repercusiones económicas de ese
ataque, y llevar a cabo maniobras especulativas contra las compañías
aéreas cuyos aviones fueron desviados, así como contra las empresas con
oficinas en las Torres Gemelas del World Trade Center y compañías de
seguros. También pudieron anticipar una probable baja general de los
valores que cotizan en bolsa. Para lograr su objetivo, les bastó con
especular sobre esa baja comprando no sólo acciones, sino puts, es
decir, "opciones de venta". Identificar a los "iniciados" que
participaron en esas maniobras no sólo representa algo muy importante en
materia de fraude bursátil, sino también permitirá establecer, directa o
indirectamente, la identidad de los autores de los atentados y de sus
cómplices (10).
En
palabras de Eliseo Bayo (cofundador de la revista Interviú):
"Podría ocurrir que los actos de guerra contra los Estados Unidos,
fueran en efecto obra del terrorismo básicamente ahmentado por círculos
occidentales de inteligencia financiera y política, empeñados en seguir
haciendo su gran luego geoestratégico" (11).
En
efecto, El 12 de septiembre se comprobó que seis días antes de los
atentados perpetrados en la víspera en Nueva York y Washington, se
habían llevado a cabo maniobras características del delito de
"aprovechamiento ilícito de informaciones privilegiadas".
Las
acciones de United Airlines (uno de sus aviones se estrelló en la torre
sur del World Trade Center y otro se desplomó cerca de la ciudad de
Pittsburgh) sufrieron una caída artificial de 42%. Las de American
Airlines (uno de sus aviones supuestamente, se estrelló en el Pentágono
y otro en la torre norte) bajaron 39%. Ninguna otra compañía aérea del
mundo fue objeto de semejantes maniobras, salvo la KLM Royal Dutch
Airlines, lo que permite pensar que quizá se había planeado desviar
también uno de sus aviones.
Se
comprobaron operaciones similares con las opciones de venta de Morgan
Stanley Dean Witter & Co., que se multiplicaron por 12 durante la semana
que precedió a los atentados. Esa empresa ocupaba 22 pisos del World
Trade Center. Ocurrió lo mismo con las opciones de venta de las acciones
del primer corredor de bolsa del mundo, Merrill Lynch & Co. Sus opciones
de venta fueron multiplicadas por 25. La sede de Merrill Lynch & Co. se
encuentra en un edificio cercano del WTC que amenaza con derrumbarse.
Maniobras del mismo tipo fueron registradas con las opciones de venta de
las acciones de los grupos de seguros involucrados: Munich Re, Swiss Re
y Axa.
La
Comisión de Control de Operaciones Bursátiles de Chicago fue la primera
en dar la alarma. Comprobó que en la Bolsa de Chicago los "iniciados"
habían logrado 5 millones de dólares de ganancias con United Airlines, 4
millones con American Airlines, 1.2 millones con Morgan Stanley Dean
Witter & Co. y 5.5 millones de dólares con Merrill Lynch & Co.
Las
autoridades que controlan todos los grandes centros bursátiles,
registran las ganancias obtenidas por los "iniciados", y la Organización
Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO) coordina todas sus
investigaciones. El 15 de octubre, la IOSCO organizó una
videoconferencia en la que diversas autoridades nacionales, presentaron
sus informes de "etapa" (lo que habían descubierto hasta esa fecha).
Resulta que las ganancias logradas alcanzarían varios centenares de
millones de dólares, lo que constituye el "más importante delito por
aprovechamiento ilícito de informaciones privilegiadas jamás cometido".
Hablando en cristiano, el mayor pelotazo económico de los siglos XX y
XXI que se ha realizado hasta el momento por una entidad privada
minoritaria (10).
Fue
posible establecer que la mayor parte de las transacciones pasaron por
el Deutsche Bank y su sucursal estadounidense de inversiones, la empresa
Alex Brown, mediante un procedimiento de portage (que asegura el
anonimato de quienes realizan las transacciones). Hasta 1998, la
sociedad Alex Brown fue dirigida por A.B. Krongard, un personaje
bastante singular. Capitán de los marines, apasionado por el tiro y las
artes marciales, este banquero se convirtió en asesor del director de la
CIA y desde el 26 de marzo último es el número tres de esa agencia de
inteligencia estadounidense.
Los iniciados: el grupo Carlyle
En
1994, cuando ya se había convertido en el enemigo público de Estados
Unidos y había perdido su nacionalidad saudita, Ossama Bin Laden heredó
alrededor de 300 millones de dólares. Era la parte del Saudí Bin Laden
Group (SBG) que le correspondía.
La
mitad del volumen de negocios realizados por ese holding, el más
importante de Arabia Saudita, se realiza en el campo de la construcción
y de las obras públicas, la otra mitad abarca actividades de ingeniería,
de distribución, de telecomunicaciones, editoriales y de bienes raíces.
El SBG creó una sociedad suiza de inversiones, la Sico (Saudi Investment
Company), que a su vez creó varias empresas con filiales de la National
Comercial Bank saudita.
El SBG
es inseparable del régimen wahabita de Arabia Saudita, al punto de haber
sido durante mucho tiempo su contratante oficial, y único para la
construcción y la administración de Medina y la Meca, los lugares santos
del reino. También el SBG ganó la mayoría de las licitaciones para la
construcción de las bases militares estadounidenses en Arabia Saudita y
la reconstrucción de Kuwait después de la Guerra del Golfo. También
tiene importantes participaciones en General Electric, Nortel Networks y
Cadbury Schweppes. Para sus actividades industriales, su representante
en Estados Unidos es Adnan Khashoggi (seguramente a más de un
residente en Marbella, le suene este nombre), ex-cuñado de Mohamed
al-Fayed, (Khashoggi colaboró con la CIA en el Irangate). Los
recursos financieros del SBG son administrados por Carlyle Group.
Hasta
1996, las operaciones financieras del SBG estaban a cargo de su asesor
en Lausana, el banquero nazi François Genoud. Genoud fue el
albacea de Joseph Goebbels (uno de los más importantes dirigentes
del Tercer Reich, encargado de la propaganda de los nazis). Genoud
trabajó en estrecha colaboración con numerosos grupos antijudíos y
financió los operativos de Illich Ramírez Sánchez, alias
Carlos, conocido exterrorista internacional.
Dos
personalidades de primer rango parecen omnipresentes en las sociedades
de Osama Bin Laden: el jeque Khaled Salim Ben Mafhuz y Saleh
Idris. Según la revista estadounidense Forbes, Khaled Ben
Mafhuz posee la 251 fortuna del mundo, valuada en mil 900 millones de
dólares. Su padre había fundado el principal banco saudita, el National
Comercial Bank, que creó diversas empresas en colaboración con la Sico,
sociedad suiza del Bin Laden Group.
Tal
como se mencionó antes, hasta 1996 los Ben Mafhuz y los Bin Laden tenían
como asesor al banquero nazi François Genoud para montar sus filiales.
Kahled Ben Mafuz es dueño de una residencia en Houston, Texas, y gracias
al apoyo de la familia Bush, logró comprar parte del aeropuerto de la
cuidad para su uso personal. Sus sociedades están esparcidas en el mundo
entero.
El BCCI
era un banco anglo-paquistaní que operaba en 73 países. Tres grandes
familias eran las dueñas: los Gokal (Paquistán), los Ben Mafhuz (Arabia
Saudita) y los Geith Faraon (del emirato de Abú Dabí). Ronald Reagan
utilizó al BCCI para corromper al gobierno iraní, y que así, aplazara la
liberación de los rehenes estadounidenses presos en la embajada de
Estados Unidos en Teherán y sabotear así los últimos meses de la
presidencia de James Carter. Luego, bajo el impulso del ex-director de
la CIA y vicepresidente George Bush padre, la administración Reagan
volvió a utilizar el BCCI para trasladar las "donaciones" de Arabia
Saudita a los "Contras" nicaragüenses y hacer llegar el dinero de la CIA
a los mujaidines de Afganistán.
Dos
ex-directores de la CIA, Richard Helms y William Casey,
trabajaron en el BCCI. Lo mismo hicieron dos prestigiados "agentes de
influencia" de la CIA, Adnan Khashoggi y Manucher Ghobanifar. Sin
hablar de Kamal Adham (cuñado del rey Faisal y jefe de los
servicios secretos sauditas hasta 1977), del príncipe Turki Al-Faisal
Al-Saud (jefe de estos mismos servicios secretos de 1977 hasta
agosto de 2001) o de Abdul Rauf Khalil, su director adjunto
Los principales responsables y clientes del BCCI se encuentran
actualmente en Carlyle Group, fondo de inversiones creado en 1987, o sea
cuatro años antes de la bancarrota del BCCI.
Carlyle
administra actualmente una cartera de 12 mil millones de dólares. Tiene
participaciones mayoritarias en Seven Up (que asegura el embotellado de
refrescos para Cadbury Schweppes), en Federal Data (que vendió e instaló
el sistema de vigilancia del trafico aéreo civil a la Federal Aviation
Administration de Estados Unidos), así como en United Defense Industries
Inc. (el principal proveedor de equipo de las fuerzas armadas
estadounidenses, turcas y sauditas). A través de las sociedades que
controla, Carlyle Group alcanza el decimoprimer lugar entre las
compañías de armamento de Estados Unidos.
En
1990, Carlyle Group se encontró metido de lleno en un escándalo de
desvío de fondos. Wayne Berman, miembro del grupo de cabildeo del
Partido Republicano, había desviado fondos de pensiones estadounidenses
para financiar las campañas electorales de los Bush. Había aceptado
entregar 1 millón de dólares de esos fondos a Carlyle Group a cambio de
un contrato público en Connecticut. Carlyle Group administra la mayor
parte de las inversiones del Saudí Bin Laden Group. Entre sus
dirigentes, destacan Sami Mubarak Baarma, apoderado de Khaled Ben
Mafhuz en el Reino Unido, y Talat Othmann, uno de los
ex-administradores de Harkem Energy Corporation, la sociedad que
permitió a George Bush hijo enriquecerse ilegalmente.
El
presidente de Carlyle Group es Frank C. Carlucci (ex-director
adjunto de la CIA, quien después fue secretario de Defensa). Uno de sus
principales asesores es James Baker (ex-jefe de gabinete del
presidente Reagan y ex-secretario de Estado del presidente George Bush
padre). Como representante en el extranjero, Carlyle Group cuenta con
los servicios de John Major (ex-primer ministro británico) y
George Bush padre (ex-director de la CIA y ex-presidente de Estados
Unidos).
Si
resulta exacto, como lo pretenden numerosos funcionarios
estadounidenses, que la familia Bin Laden sigue teniendo relaciones con
Osama, y continúa financiando sus actividades políticas, entonces
Carlyle Group, que administra las inversiones financieras del Saudi Bin
Laden Group, tendría que estar necesariamente implicado en el delito de
"aprovechamiento ilícito de informaciones privilegiadas". George
Bush padre podría ser, entonces, uno de los afortunados beneficiarios de
las maniobras bursátiles ligadas a los atentados del 11 de septiembre.
Golpe
de estado mundial
Así las
cosas, los acontecimientos posteriores al 11-S, se desarrollan con altos
y bajos, según un aparente plan preestablecido, en donde una de las
normas básicas para su buen éxito, es el mantener un estado social de
excepción y de temor. El primer paso, es hacer ver a la población que no
solo Nueva York, sino que todo el país (incluso todo el mundo), estaba
en peligro mortal. Se avecinaba la guerra bacteriológica. El ántrax
podía ser enviado personalmente, en mano, por cualquier cartero en
cualquier lugar del mundo. Todos teníamos ya, nuestra pequeña ración de
miedo en el cuerpo.
En
palabras del periodista Juan Aguilar: "Hasta ahora, se puede
decir que el principal efecto que buscaba el ataque biológico no era
provocar una epidemia, sino colapsar un país entero bajo el pánico,
impidiendo el funcionamiento normal de la sociedad, bloqueando su
dinámica, interfiriendo su economía y minando la capacidad de
resistencia de la población. Se extiende la cultura del miedo, de la
sospecha, de la inseguridad... en todos los rincones domina la sensación
de estar a merced de un enemigo invisible, indetectable, imprevisible.
El ántrax se ha convertido en una eficacísima arma de guerra psicológica
de efectos tanto o más potentes que su potencialidad biocida. Un arma
que en la estrategia del terror es "buena, bonita y barata". Desde el
11-S podemos estar entrando también en la época de la guerra psicológica
total: la psicoguerra" (12).
Como
dato anecdótico, decir que el origen de las esporas de Antrax (de una
pureza extraordinaria) correspondían a cepas generadas (ya en los años
50), en un destacamento de guerra bacteriológica del ejercito
norteamericano situado en Venice, Florida. (Por cierto, muy cerca de
donde estaba la escuela de aviación de los pilotos suicidas,
¿casualidad?).
Posteriormente a estos hechos, la gente quiere desembarazarse de su
miedo. Hay que matar al malo de la película. Con gran parte de la
población occidental a favor, y en una resolución unilateral sin
precedentes en la historia conocida, el grupo de interés, los
iniciados, dan el paso decisivo: el presidente de Estados Unidos,
George W. Bush, declara el estado de excepción a escala internacional,
con la autorización casi unánime del Congreso (único voto en contra de
Barbara Lee, representante por Berkeley y Oakland). Su discurso
del 20 de septiembre ante el Congreso y sus medidas y declaraciones
sucesivas, han roto la legalidad jurídica, militar, financiera e
informativa entre las naciones (13).
El
gobierno de Estados Unidos se atribuye explícitamente el derecho de
utilizar cualquier arma de guerra (incluidas las proscritas por tratados
internacionales: nucleares, bacteriológicas, químicas), de atacar a las
naciones que crea conveniente, de intervenir en los sistemas financieros
y en sus operaciones, de mentir o adulterar las informaciones, de
realizar "operaciones encubiertas" (por ejemplo, asesinatos, sabotajes,
desestabilizaciones económicas o políticas y otras medidas de guerra
interna en donde sea) y de proscribir los regímenes o Estados que no se
alineen con él: "cualquier nación, en donde sea, tiene ahora que tomar
una decisión: o están con nosotros o están con el terrorismo", declaró
el presidente Bush. En realidad esta forma de actuar no era nada nueva.
A lo largo del siglo XX, los diferentes gobiernos americanos, se han
servido, de actos de agresión en su contra, como el del Maine (en
la guerra expansionista contra España en 1898), el Lusitania (en
1917 que les hizo entrar al final de la primera guerra mundial), o Pearl
Harbour (que sucedió mediada la segunda guerra mundial). Todos estos
sucesos (algunos de autoría dudosa), son exactamente similares al
ocurrido en esta ocasión. Todos ellos sirvieron como excusa a USA, para
su intervención en guerras mundiales, de las que salió económicamente
bien parada (14).
¿El
resultado actual de esta cadena de intereses? Regresión de las
libertades Occidentales. Guerra psicológica, tendente a culpar al mundo
islámico en general, y a los palestinos en particular, tan solo a los 40
minutos de los atentados (¿alguien recuerda el vídeo de los niños
palestinos, celebrando con caramelos el derribo de las torres gemelas?
Posteriormente un catedrático de sociología brasileño, demostraría que
esas imágenes eran de hace más de diez años. Concretamente, de la
celebración palestina de la invasión irakí de Kuwait). También se dio
luz verde al programa Carnivore en internet, a través de la red
Echelon, y que suministra información personal a la NSA de
cualquier ciudadano del mundo. Cualquiera. Y si no, que se lo pregunten
a Jaime Fernández, un joven valenciano aficionado a la
informática, que a día de hoy, está siendo investigado por la
estadounidense NSA (Agencia de Seguridad Nacional), a causa de unos
correos electrónicos que envió en los cuales se hacía referencia de
forma humorística a los atentados del World Trade Center y a su autor,
Bin Laden.
El
protagonista de esta historia fue el primer sorprendido cuando el 13 de
septiembre, recibió un e-mail desde la dirección perteneciente a la NSA
en el que se le indicaba que su cuenta de correo había sido bloqueada
por la oficina que la agencia de seguridad posee en el Paseo de la
Castellana, en Madrid (15).
Afganistán: opio, gas, petróleo, armas... ¿y Bin Laden?
Afganistán no es un territorio rico en sí mismo, pero se encuentra en un
punto clave para poder trazar desde ahí un círculo, cuya contrapartida
está en Israel y Arabia Saudita (pasando por Yugoslavia), que engloba a
varias de las repúblicas separadas de la URSS, y a los países petroleros
del Islam. En esa región se ubica el 75 por ciento de las reservas
petroleras del planeta, grandes yacimientos de uranio, reservas de gas
natural y una gran cantidad de metales estratégicos como cromo, oro,
mercurio, plata, platino, manganeso, cobre, bauxita/aluminio, zinc,
estaño, wolframio y carbón.
Además,
la región de Afganistán y alrededores, es llamada a veces, la Golden
Crescent (el creciente dorado). Un autentico triángulo dorado del
opio y la heroína en la zona. De los dos negocios más lucrativos del
mundo (armas y drogas), solo en Afganistán, Irán y Pakistán, se producen
200 mil millones de dólares al año en trafico de drogas (un tercio de la
producción mundial) (16) (17). Esta fuertemente relacionada con los
guerreros chechenos, por lo que Putin debe dar su apoyo a la coalición
internacional contra el terrorismo, sin ningún tipo de objeción (18). En
1998, Dick Cheney declaró a ejecutivos de la industria petrolera
americana que: "No puedo pensar en una época en la que hayamos tenido
una región que emerja tan repentinamente para convertirse en algo tan
importante desde el punto de vista estratégico, como el área del Caspio".
Por
cierto, cuando los talibán llegaron al poder en 1996, no fueron sólo
saludados por Washington, sino que sus dirigentes fueron llevados en
avión a Texas, gobernado entonces por George W. Bush, y agasajados por
ejecutivos de la compañía petrolera Unocal. Se les ofreció una parte de
los beneficios de los oleoductos; se mencionó un 15 por ciento. Un
funcionario estadounidense señaló que una vez que fluyera el petróleo y
el gas del Caspio, Afganistán se convertiría "como Arabia Saudita, en
una colonia petrolera", sin democracia y con la persecución legal de
las mujeres. "Podemos vivir con eso", dijo. La idea fracasó
cuando dos embajadas estadounidenses en el Este de África, fueron
atacadas y se acusó a Al Qaeda. Pero la relación del clan Bush y el
narcotrafico, es muy antigua, sin ir mas lejos, el padre del actual
presidente americano, comenzó la guerra e invasión de Nicaragua,
simplemente por problemas personales en sus negocios con el
narcotraficante, y expresidente nicaragüense Manuel Noriega (19).
El
temible enemigo real: el dragón chino
Pero
dejando aparte diversos intereses familiares y financieros, ¿cual es el
propósito de Estados Unidos, a nivel de estado, en todo este desorden
mundial? Según el analista Noam Chomsky, el plan político de
fondo es comenzar un nuevo rearme mundial, relanzar con el tiempo el
escudo de defensa antimisiles (para ello ha sustituido al director del
pentagono por el general de la Fuerza Aérea, Richard Myers,
considerado a sus 59 años como una autoridad en informática y defensa
espacial) (20), y conseguir una fuerte implantación de USA en oriente,
para finalizar realmente la guerra del golfo que dura ya unos 11 años, e
imponer su control de los pozos petrolíferos. Pero sobre todo, rodear a
su enemigo real, que es la potencia emergente de China, que ha prestado
apoyo de satélites y radar, en los últimos 18 meses, contra los ataques
britanico-americanos a Bagdag con excelentes resultados. Recordemos que
se lleva tiempo buscando una confrontación de China con EE.UU., mediante
provocaciones: bombardeo inexplicable a la embajada china de Belgrado en
la guerra de Kosovo, sobrevuelos descarados de aviones espía y de cazas
en actitud hostil dentro del territorio aéreo chino, etc (21).
Pero lo
realmente preocupante, es que probablemente Estados Unidos este en lo
cierto, ante esta nueva amenaza. La CIA ha hecho trascender, que China
tendría planes dirigidos a promover una cadena de crisis, cada vez más
graves, para convertirse en una nueva superpotencia en este milenio y,
lo que tiene una gravedad mayor, que se propondría entregar armas
biológicas e ingenios nucleares de pequeño tamaño a grupos terroristas
para que ataquen a Estados Unidos y a Gran Bretaña.
La
analista Ana Esther Ceceña, expresa lo siguiente: "Las
respuestas del gobierno de EE.UU. frente a los atentados hacen surgir
algunas hipótesis... No hay que olvidar que China posee recursos y
capacidad de autosuficiencia y de liderazgo dentro de la región
asiática. Luego la mayor prioridad, en este caso, es imposibilitar un
entendimiento entre China y los países islámicos" (22).
Un
informe de la CIA, basado en las declaraciones de un importante desertor
chino, señala que los servicios secretos de China Popular aumentarían
progresivamente su apoyo a Estados "criminales" como Irak e Irán. "Basándonos
en cálculos actuales, con la ayuda de China ambos países se habrían
convertido en potencias nucleares en el año 2005", señala el
informe. Según el periodista irlandés Gordon Thomas, "La CIA
estima que China explotará la situación actual de estancamiento
económico, que alcanzará su cenit en el año 2015. Todo indica que, para
entonces, podría darse un importante conflicto bélico. Los principales
protagonistas sarín China y EE.UU., aunque Gran Bretaña y la OTAN se
verían implicadas de manera inevitable. Fuentes de la Casa Blanca
aseguran que en todo momento hay una copia de este informe en la mesa
del presidente Bush, en el Despacho Oval" (23).
Visto
en su conjunto, y dentro del juego de fuerzas planetario, el
posicionamiento militar de la zona asiática desde Afganistán, combinado
con la estrategia de apropiación lanzada sobre América Latina (ver Plan
Puebla Panamá, Plan Colombia y acuerdos para la colocación de bases o
realización de ejercicios militares en el sur), permitiría al ejército y
a la inteligencia estadounidenses establecer un control total sobre el
territorio mundial. Eso sin contar con las prebendas económicas, que un
reducido grupo de personas, el Trust Carlyle, se ha embolsado gracias a
todos estos acontecimientos.
REFERENCIAS
(1) Román Rivera, AÑO/CERO nº 123
(2) Francesco Piccioni (Il Manifesto) 25/09/01
(3) Mohamed Mehdi / Nation-Arabe, 1/10/2001
(4) Illarion Bykov y Jared Israel / Guilty for 9-11, Section 3:
Bush
in the Open. Publicado por The Emperor´s New Clothes el 18
de enero de 2002
(5)
TIME Magazine
(edición nacional), Never safe enough [Nunca hay suficiente
seguridad], por Hugh Sidey, 14 de noviembre 1994, Volúmen 144, nº
20.
(6) Helga Zepp-LaRouche / Círculos franceses confirman que hay un
intento de golpe en los Estados Unidos / Executive Inteligence
Review (EIR) / 15/11/2001
(7) Ataque a EE.UU. : Las incongruencias de la versión oficial,
(Agencia KRONOS). 28/9/2001
(8) Jane´s Intelligence Review / 1 de octubre de 1995
(9) Daily Telegraph / 22/9/2001
(10) Anne Marie Mergier / Il Proceso / Una sospechosa trama
financiera precedió al ataque a Nueva York.
(11) Eliseo Bayo / La Acacia (eco imparcial de la masoneria),
Año V, Octubre 2001/ Crisis mundial.
(12) Juan A. Aguilar / El semanal Digital / 22/10/2001
(13) Adolfo Gilly / La Jornada / 1/10/2001/, El golpe de
Estado del presidente Bush.
(14) Gary Allen y Larry Abraham / ediciones Ojeda /, Nadie se
atreve a llamarle conspiración.
(15) J. M. Vilar /
El Mundo
/ 24/9/2001/, EEUU interviene un correo por bromear sobre Laden.
(16)A.A.V.V. / Marzo 1995 / Las actividades ilícitas a gran escala
como factor de desestabilizacion económica: La criminalidad
organizada, el narcotrafico y el blanqueo de dinero.
(17) Douglas Keh / El dinero de las drogas en un mundo cambiante,
documento técnico número 4, 1998, Viena UNDCP, p. 4. Ver también el
Informe de 1999 de la Junta Internacional de Control de Narcóticos, E/INCB/1999/1
(18) Levon Sevunts / ¿Quién está tirando línea?: El conflicto
checheno encuentra raíces islámicas en Afganistán y Pakistán / The
Gazette, Montreal / 26/10/1999.
(19) John Pilger / New Statesman / The truths they never tell us
/ 30/9/2001
(20) Pedro Rodríguez /
ABC
/, Recambio en el pentagono, / 17/9/2001
(21) Noam Chomsky / Agencias /, Reflexiones sobre el bombardeo,
/ 17/9/2001
(22) Ana Esther Ceceña / Servicio Informativo Alai-Amlatina / Octubre
2001
(23) Gordon Thomas /
El Mundo
/ 19/10/2001
|