EL NACIONAL
SOCIALISMO CHILENO
BREVE SINOPSIS
The Chilean National-Sociaslism. A brief view.
Por Antonio Cabello Q.*
ABSTRACT.
The paper broadly characterizes the local socio-economic-political environment at the beginning of the thirties; stresses who led relevant local events; and focuses on one political party, "nacista", not nazi, very controverted, that evolved onto a melting pot for other leaders and parties and later political grouppings.
RESUMEN.
El documento caracteriza, a grandes rasgos, el ambiente local socio-económico-político de comienzos de los años treinta; destaca a líderes que influían sobre los pertinentes acontecimientos locales; y centra la atención sobre un partido político, nacista, no nazi, muy controvertido, que fue crisol para otros líderes, partidos y agrupaciones políticas posteriores.
El movimiento Nacional Socialista (Nacismo), y más tarde Vanguardia Popular Socialista, nació en una etapa de anarquía política chilena y crisis económica, elevada desocupación y desesperanza ciudadana. Con una mística y disciplina desconocidas en Chile, llamó al esfuerzo común, más allá de la izquierda o derecha, con resultados que hoy sorprenden en un frío análisis. Resaltó el renunciamiento personal y espíritu de sacrificio por el bien común, el patriotismo con sentido de comunidad nacional, un Estado intérprete del alma de la nación.
Estamos en 1931. El 26 de Julio del año anterior había caído el régimen de Carlos Ibáñez arrastrado por la crisis económica mundial y repercusiones locales. Un inestable gobierno del radical Juan Esteban Montero es derrocado por una Junta revolucionaria encabezada, entre otros, por el coronel Marmaduque Grove, el periodista Carlos Dávila y el creador de la Nueva Acción Pública, Eugenio Matte Blanco. Después de trece días, el segundo asume en forma dictatorial durante 100 días, en lo que se conoce como República Socialista.
El día 5 de Abril de 1932, se reúnen Jorge González von Mareés, Mauricio Mena, Carlos Keller R., Guillermo Baltra Fernández, Heriberto Bizarra Merino, Fernando Calvo Larraín, Luis Felipe Lazo, Juan de Dios Valenzuela y Gustavo Vargas Molinares, quienes, luego de deliberar, resuelven la creación del Movimiento Nacional Socialista (MNS) diferente a la estructura partidaria tradicional y encabezado por el primero, González, un ferviente católico, prestigiado como secretario y alcalde en la comuna de Ñuñoa. De profesión abogado y bachiller en matemáticas, pertenecía por lo von Mareés a una familia de hugonotes franceses radicados en Prusia y en los Países Bajos y con una abuela judía.
El joven partido, con encendido patriotismo, llamó la atención de la juventud que se reclutaba, tras un juramento "en el nombre de Chile y su grandeza". Se sumaron, además, destacadas personalidades como el general Carlos Vergara Montero, Fernando Guarello, René Silva Espejo, Pedro del Campo, Ernesto Alvear, Pedro Foncea Aedo, Ramón, Carlos y Mario Montero Schmidt, Fernando Ortúzar Vial, Francisco Valdivieso, Caupolicán Clavel, Exequiel Gac Eulefi, Juan Yunis y, junto a ellos, hombres de la mediana y pequeña empresa y sindicalistas independientes o cristianos, como Juan Vergara y Juan Beraud Jaña.
Las circunstancias exigen darse a conocer y se contrata una página en el diario vespertino "El Imparcial". El desafío exige más y se edita el periódico "Trabajo", transformado más tarde en "diario de avanzada nacional". La parte doctrinaria, análisis y estudio fue asumida por la revista "Acción Chilena", dirigida por el catedrático y economista Carlos Keller.
En la primera oportunidad el MNS probó fuerza y logró elegir como regidor (Consejal) por Santiago al abogado Mauricio Mena y en la ciudad de Valparaíso a Manuel Mayo Bodelón. En los comicios de 1937, pese a carecer de experiencia en estas lides, se logró la elección, con una interesante votación, de tres diputados: Fernando Guarello, en Valparaíso; Gustavo Vargas, en Cautín; y el propio Jorge González en Santiago.
También hubo una labor de penetración en las universidades, entre cuyos líderes estuvieron Javier Cox Lira, Oscar Jiménez Pinochet, César Parada Henríquez, Javier Lira Merino, Sergio Recabarren, Jorge Marshall, Orlando Latorre, Juan Salinas Ortiz, Enrique Zorrilla Concha, Mario Valdivieso, Delfín Alcaide, Marcos y Enrique Magasich, Humberto Yuric, Enrique Herreros y Domingo Chávez. En Santiago se diversificó el accionar en núcleos de estudiantes de la enseñanza media, Brigadas Femeninas, Bolsa de Trabajo, Grupo de Acción Solidaria de Dadores de Sangre y Servicio Voluntario del Trabajo.
Se adoptó una camisa gris como uniforme de los militantes y como símbolo partidario la bandera de la Patria Vieja atravesada por un rayo rojo y la sigla "Nacismo". Con el tiempo esta denominación causó dolores de cabeza a sus dirigentes al ser calificados de "nazis". Esto determinó en 1940 el cambio de nombre por el Vanguardia Popular Socialista (VSP).
El MNS adquirió gran pujanza en provincias. Fue acusado de totalitario, pero hubo pronunciamientos en los tribunales y aún en la Corte Suprema sobre su carácter democrático. Su actitud adversa a la politiquería, al extremismo marxista y a la falta de probidad, como su decidida oposición al Gobierno de Arturo Alessandri y a su Ministro de Hacienda, Gustavo Ross Santa María, motivaron concentrada reacción en su contra. En la época, en la Derecha surgían las Milicias Republicanas, una organización civilista armada, a la vez que se uniformaban las juventudes falangista, socialista y comunista.
En el orden político el MNS se plantea como nacionalista, iberoamericanista y portaleano. Afirma su posición democrática, repudia toda teoría racial y no acepta la existencia de grupos que resistan confundirse y asimilarse a nuestra nacionalidad.
El socialismo que propicia es de raíz nacional y latinoamericanista, supraclasista que dé primacia a lo social sobre lo individual, cultivando las virtudes morales y heroicas, la abnegación, la solidaridad, la camaradería, la disciplina, la responsabilidad y el espíritu de trabajo.
Afirma que la falsa democracia debe ser sustituida por una verdadera, auténticamente social y de hondo contenido espiritual. La restauración del espíritu nacional en la conciencia ciudadana era inseparable a la socialista. Este término no lleva involucrada la acepción marxista "postrera forma de la expresión del liberalismo". La política económica somete los intereses particulares a las exigencias de la comunidad nacional.
Sostenía el MNS, Chile reunía las condiciones naturales para un poderoso desenvolvimiento económico. Para ello debía estabilizarse el poder adquisitivo de la moneda, nacionalizar las industrias del salitre y del cobre e impulsar la pequeña y mediana empresa. Se pronuncia por una reforma agraria que involucre manejo de la tierra y diversificación de la producción, ya que Chile dispone de suelo y clima que reúnen condiciones excepcionales con posibilidades prácticamente ilimitadas para el desarrollo.
En el orden internacional plantea la unidad latinoamericana, rechaza toda penetración imperialista y condena actividades hitleristas en el sur del país, expulsando de sus filas a chilenos descendientes germanos comprometidos con ellas.
En la acción política del momento concentra su oposición contra grupos oligarcas que pretendían el control político y económico y acusa al Gobierno de Arturo Alessandri y en particular a su Ministro de Hacienda Gustavo Ross Santa María. Esto provocó procesos contra el movimiento que llevaron a la cárcel a su jefe.
Un sector socialista y particularmente el Partido Comunista, integrante de la Internacional liderada por la Unión Soviética, declararon una lucha frontal contra los nacistas, encontrando la muerte varios de ellos. González von Mareés reiteró que su partido no buscaba la violencia y su venganza sería educar y alimentar a los hijos de sus victimarios.
El año 1938 sería crucial para el joven conglomerado. La candidatura presidencial de Gustavo Ross se perfilaba como triunfadora si subsistiese la oposición dividida entre Pedro Aguirre Cerca y su Frente Popular y Carlos Ibáñez y su Alianza Popular Libertadora que integraba el MNS y sectores centristas e izquierdistas moderados.
En la coyuntura Jorge González llegó al convencimiento de la necesidad de la intervención de las Fuerzas Armadas, particularmente el Ejército que otorgara garantías electorales. Para lograr el pronunciamiento de los uniformados, 63 nacistas divididos en dos grupos ocuparon uno la Casa Central de la Universidad de Chile y el otro el edificio del Seguro Obrero (hoy Ministerio de Justicia), pero, en una severa acción represiva, fueron fusilados 59 de ellos (cuatro sobrevivieron). En lo que fue calificado de "Masacre del Seguro Obrero" cayó lo más seleccionado de la Juventud Universitaria Nacista.
Desde la cárcel, González von Mareés llamó a la unión de la oposición y pidió a su Partido como a la Alianza Ibañista, apoyar la candidatura de Aguirre Cerda. El abanderado radical triunfó con 222.720 votos, obteniendo Ross 218.609. El decisivo aporte electoral nacista se estimó en 22.000. En la época la inscripción electoral era baja y la mujer no tenía derecho a voto.
Al desaparecer físicamente el MNS-VPS como consecuencia de la última guerra mundial cuando levantó la bandera de la neutralidad, sus militantes se incorporaron a la Unión Nacionalista dirigida por el catedrático Juan Gómez Millas que juntó a nacistas e ibañistas. Posteriormente las agrupaciones de ex-nacistas y ex-aliancistas se fundieron en el Partido Agrario que tenía tres parlamentarios.
Nació así el Partido Agrario-Laborista (PAL) que tuvo triunfos electorales con las figuras de Jaime Larraín García Moreno, Senador por Cautín, Malleco y Bío-Bío, y más tarde con Carlos Ibáñez. En 1952, Ibáñez con el PAL vuelve a la Presidencia de la República y obtiene una importante representación parlamentaria.
Años más tarde acontecimientos políticos llevaron a conglomerarse a la Falange Nacional, agrario-laboristas, Partido Nacional Cristiano, conservadores socialcristianos y diversos independientes. El nuevo Partido Demócrata Cristiano, logró la Presidencia de la República con Eduardo Frei Montalva.
BIBLIOGRAFIA Y FUENTES.
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* El autor, Antonio Cabello Quezada, es periodista con estudios jurídicos y sociales en Instituto Pinochet Lebrum, Universidad de California y P.Universidad Católica de Chile. Ha ejercido profesionalmente en El MERCURIO de Valparaíso, CRÓNICA de Concepción, Agencia británica REUTER y española EFE, Radio Nuevo Mundo y Radio Santiago. Fue miembro fundador del Colegio de Periodistas de Chile, AG. Su dirección: Av. Perú #1258, Dpto.385, Santiago, Chile. Teléfono: 56-2-777-3745.