Arturo Prat Chacón
Un Héroe de Verdad

Por Arnel Epulef
Presidente Patria Nueva Sociedad
 

 

En la hacienda de San Agustín de Puñual se vivían momentos de expectación la noche del 04 de Abril de 1848. La señora María Luz Rosario Chacón daba a luz un niño. El recién nacido era de apariencia débil, como sus dos hermanos fallecidos a temprana edad. Sin embargo, con los cuidados de la madre logró sobrevivir.

Un año después del nacimiento, el padre, Agustín Prat, acompañado de la familia, lo llevó a la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Ninhue para bautizarlo con el nombre de Agustín Arturo Prat Chacón. La historia lo conocería mas tarde como Arturo Prat, el Héroe de Iquique.

La familia residía en la ascienda de San Agustín, que pertenecía al padre de Rosario, don Andrés Chacón. Pocos años después del nacimiento de Arturo, la familia Prat Chacón emigraría a Santiago. A su llegada se instalaron en la quinta de los Chacón en Providencia, y luego en una casa de la calle Nueva San Diego, (hoy calle Arturo Prat), a tres cuadras de la Alameda. Allí, Arturo creció libremente y como cualquier niño. Rosario fue una madre abnegada que se preocupó de su desarrollo físico y espiritual con mano firme, pero, al mismo tiempo, con ternura le enseño las primeras letras y nociones de matemática. Fuera de eso, muchas veces tomó sobre sus hombros la carga de los negocios que el padre enfermo no podía atender.

En el hogar de los Prat se vivió un ambiente de responsabilidad, sacrificio y austeridad que plasmo la personalidad del pequeño.

En 1856, a los ocho años, Arturo ingreso en la Escuela de La Campana, ubicada cerca de su casa. Su rendimiento fue óptimo y según sus profesores su aplicación era "excelente" y su carácter "inmejorable". Poseía gran poder de concentración y estudio.

Después de Arturo nacieron cuatro hermanos más, lo que empeoró la condición económica de la familia. En 1858, los Prat se trasladaron a Valparaíso. Allí contarían con la protección de su tío Jacinto Chacón.

Don Jacinto era un abogado, intelectual y escritor que se había casado en segundas nupcias con Rosario Castañeda. Ella era viuda y tenía un hijo de su primer matrimonio: Luis Uribe.

Bajo la influencia de don Jacinto, Arturo y Luis ingresaron a la recién creada Escuela Naval. Prat tenía diez años y Uribe doce. El régimen de internado de la Escuela Naval transformó a Arturo, lo hizo resuelto, decidido, capaz de valerse por sí mismo.

En 1861, como aspirante a guardiamarina, se le asigno a la corbeta Esmeralda, donde tuvo como comandantes a Manuel Encalada, José A. Goñi y Juan Williams Rebolledo. Tres años mas tarde, después de rendir su examen final, obtuvo el grado de guardiamarina. Por esa fecha le correspondió acompañar en la Esmeralda al Ex presidente Manuel Montt, quien representación de Chile viajaba al Congreso Americano que se realizaba en Perú.

En 1865, durante la guerra de Chile con España, participó en el combate de Papudo, en el que la Esmeralda, al mando de Williams Rebolledo, capturó la goleta española Covadonga. El 29 de Noviembre del mismo año fue ascendido al grado de teniente segundo, en reconocimiento de su valeroso comportamiento en combate.

Posteriormente prestó servicios en otros barcos y en 1868 le correspondió llevar víveres y auxilio a los damnificados por el terremoto del Perú. Ese mismo año lo comisionaron para volver a ese país a repatriar los restos del Libertador Bernardo 0'Higgins.

Marino y Abogado

En 1870, ostentando el grado de teniente primero, pidió permiso para iniciar la carrera de derecho en la Universidad de Chile. En medio de todas esas gestiones, lo nombraron segundo comandante del vapor Arauco y, mas tarde, lo integraron al cuerpo docente de la Escuela Naval.

El 12 de Febrero de 1873 ascendió a capitán de corbeta graduado, y un año después a capitán de corbeta efectivo. Luego se aboco al estudio de las materias que la universidad exigía en la escuela de derecho. No asistía a clases y solo pedía permiso en la armada para rendir sus exámenes. En 1876 presento su memoria sobre la Ley de Elecciones de 1874. Entonces solo le faltaba rendir su examen para lograr el titulo. Lo logro el 31 de Julio de 1878.

Como abogado le correspondió defender a sus compañeros, y en una ocasión también represento a su pariente político Luis Uribe, quien fue acusado de desobediencia.

Poco tiempo después se le asigno a la Gobernación Marítima, donde ayudo a redactar el proyecto de Ley de navegación, que fue aprobado y entro a regir en julio de 1878. También participo en la preparación de un proyecto preliminar de Código Marítimo.

Además, entre todas sus ocupaciones se impuso una nueva tarea, enseñar en la Escuela Benjamín Franklin, que impartía enseñanza nocturna a adultos. Allí colaboró gratuitamente, cuestión que lo llenaba de satisfacción.

A los 25 años, Arturo se enamoró de Carmela Carvajal Briones y cuando fue nombrado capitán de corbeta se casaron. Ella tenía 19 años. La pareja tubo tres hijos, el primero de los cuales murió a los ocho meses de haber nacido. Luego nacieron Blanca Estela y Arturo.

En 1878 fue enviado en una misión confidencial a Buenos Aires y Montevideo, en los momentos en que el país tenía problemas fronterizos con argentina. Poco antes de iniciarse la Guerra Del Pacifico. Cuando ya contaba con el grado de capitán de corbeta, fue nombrado asesor naval del ministro de guerra don Rafael Sotomayor y juntos se embarcaron rumbo al norte en el blindado Blanco Encalada, el 2 de Abril de 1879. Tres días mas tarde. Chile le declaró la guerra a Perú y Bolivia. Cuando ya se encontraban en su destino, el ministro lo envió a Santiago para organizar el aprovisionamiento de la escuadra.

Regreso al norte en Mayo de 1879, y el almirante Williams le encomendó la misión de bloquear el puerto de Iquique, después que la escuadra zarpara rumbo al Callao. El 21 de Mayo de 1879, Prat se cubrió de gloria durante el célebre Combate Naval De Iquique, como capitán de la corbeta Esmeralda y hasta hoy tanto la Armada como el país entero se conmueve al recordar las palabras que pronunció a sus hombres antes de iniciar el combate:

"Muchachos: la contienda es desigual. Nunca nuestra bandera se ha arriado ante el enemigo, espero pues que no sea esta la coacción de hacerlo. Mientras yo este vivo, esa bandera flameara en su lugar, y os aseguro que si muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber. Viva Chile"

Así, don Arturo Prat Chacón entregó su vida por el honor de la Patria en la cubierta del buque peruano Huáscar, el que abordó con una valentía y heroísmo hasta hoy admirados, manteniendo inquebrantable el lema de todo soldado chileno: “vencer o morir”