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Ideas eje para una
ULTIMO
REDUCTO
La dimensión mundial del Nacionalsocialismo Uno de nuestros héroes más importantes, el general de la SS León Degrelle (cuya visita a México influyó de manera importante en su carrera política, por cierto), explica en sus memorias que la Segunda Guerra Mundial fue una experiencia para que los originarios de cada país, región y aldea descubrieran a Europa como una gran patria común. Su travesía por los distintos frentes de batalla y su convivencia con los pobladores de esas regiones, les permitió superar visiones y atavismos locales para reconocerse a sí mismos y a los demás como pertenecientes y partícipes de una identidad y colectividad que llegó a esbozar durante un tiempo breve a la Europa de Hitler, como la llamó el propio Degrelle, pero por los acontecimientos históricos conocidos no logró una integración plena. Durante la Guerra, el Nacionalsocialismo superó su germanismo para abrirse a una dimensión europea. Acaso, una de las causas de su derrota militar fue la desconfianza y tardanza en aceptar a los eslavos como combatientes aliados o alistados en sus filas. No obstante, se formaron brigadas, regimientos y divisiones de la SS integradas por combatientes voluntarios provenientes de casi todas partes de Europa, incluyendo Rusia (1944), e inclusive de Asia (armenios, turcos, mongoles e hindúes), para luchar contra los ejércitos y terroristas al servicio del judaísmo. "Se han plegado a las ideas racistas de nuestro tiempo -cita Eric Arnald, al hablar de la waffen SS multirracial- y toman parte, con las armas en la mano, en la lucha también emprendida por los derechos de su pueblo". (1) Este espíritu de la SS, con pleno respeto a las culturas y mandos particulares de sus militantes, sigue siendo la llama viva del Nacionalsocialismo. Luego de la derrota militar de 1945, la idea del europeísmo como identidad territorial (suelo), cultural (espíritu) y racial (sangre) ha sido la predominante entre los camaradas europeos, manifiesta por colectivos como Nuevo Orden Europeo, Alternativa Europea o el Centro de Estudios Indoeuropeos. De este modo los camaradas europeos han venido avanzando en el reconocimiento de su común denominador y afianzan sus lazos de cooperación (operación conjunta), intercambio de información, apoyo logístico, intercambio de experiencias y relaciones comerciales. Nacionalsocialistas norteamericanos estrechan vínculos con ellos, reconociéndose fraternalmente para enfrentar al enemigo común. Con enfoques, afectos y formas particulares, los nacionalsocialistas mantenemos un lazo indisoluble con nuestras respectivas patrias, pero hemos de reconocernos como efectivos de una lucha mundial. Los escenarios nacionales son frentes de una misma guerra mundial que el enemigo de todas las naciones ha desatado contra ellas. Nuestro libro Derrota Mundial, próximo a cumplir 50 años de su primera edición, señala con toda claridad que la guerra fue declarada en 1933 por el judaísmo internacional -único triunfador de ella- a quienes construyeron un Estado libre de su dominio. Su represalia contra quienes reivindican a ese Estado derrotado, evidencia que tal declaración se mantiene vigente. Si en un principio el Nacionalsocialismo fue una idea y fenómeno estrictamente alemán, no cabe duda que con el paso de los años ha venido convirtiéndose en un legítimo imperativo ético y modelo guía para la construcción de auténticos proyectos de desarrollo viables para muchos otros pueblos, entre los cuales tenemos la convicción de que los nuestros forman parte de ellos.
L. Degrelle
Nacionalsocialismo aquí y ahora Los anteriores encuentros internacionales ideológicos de Nacionalidad y Socialismo han sentado un precedente para reconocernos como militantes iberoamericanos que tenemos la vocación de compartir el espíritu de la SS. La conformación de una SS iberoamericana orientará nuestras luchas locales en un frente amplio que articulará nuestros esfuerzos para dar respuestas a nuestra región, saqueada y empobrecida por la banca internacional. Debemos construir una SS iberoamericana, con visión amplia, relaciones abiertas y dinámicas; en permanente información, cooperación y apoyo. Para ello tenemos que plantearnos qué significa la lucha nacionalsocialista aquí y ahora; en esta región y en este tiempo. Nuestras diferencias culturales, raciales y económicas con Europa y otras regiones marca particulares prioridades y objetivos para nosotros. En este momento nos compete y urge izar las banderas económicas del Nacionalsocialismo. En esta tierra empeñada a la banca usurera, nuestra lucha es contra la soberanía del dinero y la especulación. Aclamamos al trabajo como el centro y fin de la economía y como propósito prioritario de los Estados. Como nacionalsocialistas iberoamericanos nuestra lucha es por el pleno empleo y salarios justos; por que nadie tenga que emigrar por hambre ni delinquir por falta de oportunidades. La polarización de ingresos, es decir, la concentración de riqueza por parte de una pequeña minoría en detrimento de la miseria generalizada, es resultado de la visible mano mosaica en el perverso y trucado juego del mercado. México es uno de los países en los que la distribución de las utilidades entre propietarios y empleados es más injusta, con salarios miserables, indignos para llevar una vida con un mínimo de bienestar y corrompida con basura cultural que deteriora el bien-ser. Nuestro ideal no está perdido en complicadas teorías retorcidas al estilo marxista ni con eufemismos y sofismas liberales. Tenemos un paradigma muy claro: la Alemania nacionalsocialista es nuestro referente. Aquella que se levantó de la quiebra económica impuesta, en la que se garantizó el pleno empleo, el mejor sistema de seguridad social que se haya visto.
Nuestro discurso: la justicia social Nuestra población es mayoritariamente pobre y empobrecida. Ante esta realidad no vale nada hablar o publicar cualquier cosa que no se refiera a cómo mejorar los niveles de vida. Fuera de dos o tres personas, a nadie le interesa si Juárez fue o no un traidor ni le importa en que fecha fue la Independencia (la cual no deja de ser una fantasía, pues hace mucho que no existe). ¿Qué caso tiene publicar libros sobre los grados de la masonería (conjura del siglo XIX), de la perversidad del comunismo (monstruosidad del siglo XX) o la defensa de instituciones eclesiásticas (fieles promotoras del sistema)? A la gran mayoría lo que le interesa es tener unas monedas en la bolsa para llevarse algo a la boca y sobrevivir otro día. Al sistema no se le hace ni cosquillas con esos discursos históricos que acaban por convertirse en autocomplacientes y en derroche de recursos para nosotros. Tampoco podemos encasillarnos en temas de la Segunda Guerra Mundial ni en detalles de fascismos históricos. Tenemos que apuntar de lleno al centro del sistema, al ojo del Golem ciclópeo. Se trata de denunciar y exhibir la perversidad deliberada del sistema y sus líderes; y, sobre todo, anunciar que las cosas pueden ser de otro modo; que no es una fatalidad histórica ni una ley económica lo que nos impone este establishment. Señalar que la economía responde a intereses y acciones deliberadas para beneficiar a unos y arruinar a otros. ¿Quién es responsable de la ruina de Argentina? ¿Quiénes ganaron el dinero que el pueblo argentino perdió? Las ratas fueron las primeras que abandonaron el barco. Salieron porque ya no era negocio vivir allí o porque temen una respuesta popular en su contra. La gente quiere saber por qué pierde su dinero, por qué no hay trabajo, por qué su salario alcanza para comprar cada vez menos. Campesinos y demás productores quieren saber por qué sus gobiernos los arruinan firmando tratados de libre comercio. Nuestro deber es dar respuestas verdaderas. El Nacionalsocialismo es bienestar para todos. Por eso debemos dejar claro que: "la economía practicada por Hitler era un tercer camino [opuesto al socialismo marxista y al liberalismo], y en gran medida eso provocó la alianza mundial en contra suya. Este es un hecho que la propaganda ha encubierto magistralmente, sepultándolo bajo la lápida del ficticio holocausto". (2)
El cerco de la tiranía gramatical La difusión de nuestras ideas está limitada por el bombardeo propagandístico y los aparatos de represión del sistema. En la tiranía democrática que nos gobierna, lo políticamente correcto es verificable por lo gramaticalmente correcto. Las leyes que proscriben al Nacionalsocialismo y cualquier expresión que denuncie el poder de quien las ha impuesto y sus procedimientos ruines, ha creado un index de palabras y semántica que arroja a quien lo pronuncia o insinúa en el universo de lo políticamente incorrecto y la consecuente ilegalidad, al mismo tiempo que ha creado un glosario que enjuaga eufemísticamente la podredumbre que promueve y, a la vez, denosta a sus opositores y críticos. La policía de pensamiento opera necesariamente como una inquisición del lenguaje, capaz de descubrir a criminales antisemitas y similares suponiendo la intención explícita o encubierta de sus palabras. Existen, así, dos universos: el de lo gramaticalmente correcto y el de lo gramaticalmente incorrecto. Esto quiere decir que la no comisión de actividades delictivas no basta para salvarse de la condena de los tribunales, puesto con el control gramatical abre la posibilidad para el régimen de identificar, censurar, perseguir, condenar y exterminar a sus potenciales enemigos o que puedan cuestionar su credibilidad. El comunismo se prevenía de "contrarrevolucionarios" ejecutando a todos los que suponía que algún día podrían llegar a serlo, debido a su pertenencia a la clase burguesa. En este caso no hay gran diferencia, pero ahora se elimina a los antisistema por su pertenencia al universo de lo gramaticalmente incorrecto. La gramática de la democracia es polivalente, ambigua. El universo de lo gramaticalmente correcto se caracteriza por la falsedad, el relativismo y el cinismo; en cambio, en el universo de lo gramaticalmente incorrecto predomina lo verdadero, valores absolutos y la sinceridad.
La perversidad de la programación neurolingüística La democracia ha liberado a los conceptos de lo que considera como contaminación moralista a la que estaban asociados anteriormente por sus referencias gramaticales; pero tampoco los hace neutros, sino que les asigna nuevas palabras o novedosos significados, de acuerdo con una programación neuroligüística (con autores como Daniel Goleman) que forme e integre ciudadanos dentro del universo de lo políticamente correcto, o los excluya del sistema hacia lo políticamente incorrecto, condenándolos a su persecución y desaparición. Ser, decir y representar: todo determinado por el lenguaje. El aforismo que reza: el que no actúa como piensa, acaba pensando como actúa; es renovado por un: el que no habla ni actúa como piensa, acaba pensando y actuando como habla. Gracias a la nueva semántica, la prostitución, por ejemplo, ha dejado de ser una actividad "vergonzosa" y se ha vuelto una actividad laboral digna, el sexoservicio. La forma de referirse a esa misma actividad con una nueva palabra le ha quitado el sentido peyorativo, ofensivo, o discriminatorio que pudiera haber tenido con la anterior. La democracia aprendió muy bien la lección de la economía, la cual nos ha enseñado, como recientemente han comprobado los argentinos, que la crisis y la recesión no existen, sólo hay desaceleración. La usura, encubierta bajo distintas palabras, es permitida por las reglas del juego, y especular es como apostar en un casino. Nadie cuestiona el éxito de alguien que gane en un casino; al contrario, se celebra. En caso de los perdedores se les considera como tales, no como defraudados. No es cuestión de enfoque: es cuestión de léxico.
Significados relativos para beneficiarios absolutos Un fenómeno interesante es que un mismo objeto puede cambiar de significado y la manera de referirnos a él, dependiendo de su contexto y los sujetos que lo significan. El mismo objeto que se encuentra en un baño o basurero, se convierte en una obra de arte en el momento en que entra a una galería o museo; y su autor no es un mentecato ni imbécil, sino un artista o genio. Una actriz que aparezca desnuda en teatro o cine es una golfa, una corriente y hace pornografía; pero si la actriz es activista del feminismo, del indigenismo o pertenece a algún partido de izquierda, el desnudo es artístico, erótico, de buen gusto, cuestiona los tabúes y prejuicios, y promueve la equidad de género, los derechos de la mujer y de las minorías. Las palabras altisonantes dichas por un comediante o actor ajeno a círculos de la intelectualidad hegemónica, constituyen un repertorio de vulgaridades propia del gusto de un público corriente e inculto, pero ese mismo vocabulario en una película u obra de un Ripstein, Marcovich, o Jodorowsky, dicho por actores progresistas, se trata de una muestra de realismo, pues así es como todos hablamos y no hay que escandalizarse. La diferencia entre la pornografía y el arte, y entre la vulgaridad y la cultura, está determinada por el contexto y la posición de los realizadores en el sistema, con todo y sus poses de opositores al establishment. Del mismo modo, antes se pensaba (decía) que un drogadicto era un vicioso; pero ahora todos sabemos (decimos) que es un enfermo. La drogadicción es una enfermedad causada por la sociedad, por el ritmo de vida moderno, el estrés, la dificultad para entablar relaciones interpersonales, crisis familiar, medios de comunicación, etcétera. Todo eso causa adicciones. Por eso, desde que hay adicciones se acabaron los vicios. Hay adicción al trabajo, a la comida, al ejercicio, al sexo, al tabaco, a las relaciones tormentosas, a la infidelidad, a la cocaína, etcétera. Ya no hay actos morales; sólo psicología. En la antigüedad, los pueblos pensaban (decían) que los judíos causaban algunos o muchos de sus males y los expulsaban; pero hoy sabemos (decimos) o quieren que sepamos (digamos) que los judíos promueven el desarrollo y el bienestar en todos los campos de la vida pública: la economía, la política, la ciencia, el arte, etcétera. Por eso debemos hacer todo lo posible para que no se vayan y se lleven sus capitales y las fuentes de trabajo que mantienen. Su discurso (y poder) parece haber sido tan convincente que se deberán aprobar todas las leyes que exijan y tenerlos contentos para que sigan colmándonos de bienestar como han hecho hasta ahora.
A ganar la batalla informativa El propio sistema crea distracciones para mantenernos ocupados en asuntos secundarios y para provocar reacciones que desaten nuestra persecución: películas, programas de televisión, exposiciones de pintura, libros; un montón de basura con la que se burlan de nosotros, nos ridiculizan o presentan como monstruos, atacan nuestros valores y creencias, y confunden a las mayorías pidiendo "tolerancia" en los casos que ofenden y que causan repugnancia y repudio generalizado. Ante toda esa parafernalia, lo mejor que podemos hacer es enfocar nuestros mensajes en donde le duele a los amos del sistema: el núcleo económico, sus privilegios, sus trampas especulativas, su acumulación de riqueza producto de la usura. Entonces vamos a ver de parte de quien están las mayorías. Existen para ello dos procedimientos: uno, participar dentro de los límites de lo políticamente correcto y jugar con sus reglas en el manejo de su propio vocabulario a la vez que construimos uno alternativo que no pueda ser proscrito; otra, la difusión de mensajes políticamente incorrectos de manera encubierta. Lo más importante es no confundir los procedimientos y saber en qué ocasiones y bajo qué formas se realiza uno u otro. Los dos procedimientos deben multiplicarse para realizar una auténtica batalla contra el reino de la mentira y la simulación. La guerra no se ganará si no vencemos en la batalla informativa. Notas (1) Eric Arnald, La SS Europea, Buenos Aires, Editorial Milicia, Biblioteca de Formación Doctrinal 8, 1975, p. 59. (2) Salvador Borrego, Arma Económica, México, Editorial Tradición, 1984, p. 100. Se refiere, por supuesto a un auténtico tercer camino. Nótese que es un texto escrito cuando todavía existía la Unión Soviética, es decir, antes de que los marxistas cambiaran de carril ideológico hacia la vieja socialdemocracia, pero proclamándose promotores o inventores de una "tercera vía" supuestamente novedosa. |