![]() GUARDIA HERIDO Un grupo de neonazis que ingresaron violentamente a una fiesta "punk" dejaron a cinco personas con lesiones de consideración. Uno de los afectados fue el guardia del recinto, José Santibáñez, quien perdió una pieza dental y además, sufrió un profundo corte en su cabeza. |
Violenta
agresión
de neonazis en pub porteño
Disparos, bombas molotov y golpes contra grupo de rock y asistentes a concierto
Armas de fuego, bombas molotov, coligües y bates de beisbol con clavos en las puntas, fueron algunas de las armas que utilizaron los integrantes de un grupo neonazi de la zona, denominado "El Martillo del Sur", quienes ingresaron a un recital "punk" que se realizaba en el pub "El Dique", de Valparaíso, dejando un total de cinco heridos, uno de ellos de gravedad.
EL MERCURIO DE VALPARAÍSO - Viernes 7 de Junio del 2002 - Los violentos sucesos, similares a los ocurridos en países europeos, se produjeron pasada las 0.30 horas del sábado 1 de junio, cuando en el lugar tocaba la banda santiaguina "Curasbun".
El violento espectáculo, fue dantesco. Según versiones de testigos los individuos estaban completamente enajenados golpeando a cuanta persona se cruzaba por su camino.
El grupo identificado como "El Martillo del Sur", conocida organización nazi de la zona, con centro de operación en la comuna de Villa Alemana, antes de comenzar con su brutal accionar gritaron un par de consignas alusivas al regimen de la Alemania de Hitler.
Su objetivo era impedir que el grupo capitalino "Curasbun", conocido por su posición antifascista, tocara en el pub porteño, argumentando que "Valparaíso es su territorio y que entre diez personas pueden acabar con muchos, porque son valientes".
Por tal motivo, pese a que no ha existido mayor difusión de este grave incidente, que estuvo en conocimiento de las autoridades policiales correspondientes, grupos pacifistas sostienen que es imprescindible que las autoridades regionales tomen cartas en el asunto y de una vez por todas extirpen de la sociedad a grupos violentistas como "El Martillo del Sur".
Grupos punk de Valparaíso y Viña recalcaron que es importante que la comunidad no responsabilidad de estos violentos hechos a los "punky", algunos "skinhead" o "SHARP", pues en lo que ocurrió en la madrugada del sábado, ellos fueron el blanco de los ataques, "y sólo por pensar diferente".
En cuanto a los heridos, éstos fueron identificados como Daniel Navarrete, Sergio Candia y Fernando Ruiz, todos del conjunto "Curasbun", más José Santibáñez, portero de El Dique, y un joven no identificado.
El que sufrió lesiones de mayor gravedad fue Fernando Ruiz, quien resultó con un TEC que fue calificado como carácter reservado. Sin embargo, todos fueron dados de alta tras ser controlados en el Hospital Carlos van Buren, según lo informado por el director del Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio, doctor Daniel Verdessi.
Cabe destacar, que el grupo neonazi amenazó a sus "enemigos" y se jactó del ataque vía Internet. Justificando su accionar y afirmando que es por el bien del país.
VIOLENCIA SIN LIMITES
"Yo estaba controlando la entrada al recinto y de pronto observo que afuera comienza a producirse una pelea. Intento cerrar la puerta, pero un sujeto trata de pasar y al colocarle el codo para evitar que ingresara me pega con la cacha del revólver en la cara", recordó el guardia del recinto, José Santibáñez, quien a raíz del fuerte golpe perdió uno de sus dientes.
"Al girarme para proteger a mi jefa, el sujeto me golpea nuevamente con el arma en la cabeza y luego hace dos disparos al aire", continuó el afectado, mientras mostraba el tajo de unos cinco centímetros que tiene en la parte posterior de su calva cabeza.
Si bien el funcionario del establecimiento no recuerda detalles del episodio, precisó que hasta ese momento habían en el interior del local unos 50 jóvenes -hombres y mujeres- de entre 20 y 22 años, que disfrutaban tranquilamente del espectáculo.
"De pronto ingresaron unos 15 sujetos vestido con parcas negras, gorros verde olivo tipo militar con bufandas y pasamontañas, y comenzaron a agredir a los muchachos. Uno de ellos disparó, otros entraron con coligües con clavos en las puntas y otros portaban bombas molotov", aseguró Santibáñez, quien recordó que al menos dos bombas molotov fueron lanzadas en el interior del lugar, una de las cuales cayó y se encendió en la escala que va al segundo piso del recinto y donde también habían clientes.
"En ese momento los otros clientes que estaban en el local se encargaron de apagar el fuego", dijo, explicando que ese día sólo se preocupó de cuidar la integridad de su jefa.
La violenta acción de los desconocidos fue rápida, pero certera. "No duró más de tres a cuatro minutos y luego salieron del recinto y se fueron".
Minutos después y cuando en el interior del local ya no quedaba ninguno de los agresores, llegó Carabineros, quienes detuvieron a unas 25 personas, que según testigos, no tuvieron responsabilidad en la agresión.
"Los policías detuvieron a los que pillaban en el camino. Incluso, se llevaron a uno de los integrantes del grupo musical", dijo Santibáñez.
Debido a las lesiones que tenía el cuidador, los mismos policías lo trasladaron al Hospital Carlos van Buren, donde el funcionario vio llegar a otros cuatro muchachos lesionados.
"Recuerdo que uno de ellos iba mal, e incluso, después supe que había quedado hospitalizado", precisó.
Tras casi una semana del violento episodio, José Santibáñez aseguró que jamás había visto a los agresores en el establecimiento, pero reconoció que su grave error fue no observar el cartel que los "punk" habían puesto en el exterior del local y que decía: "recital antinazi".
ROSTROS CUBIERTOS
Difícil será para la propietaria del pub "El Dique", Marisol Gutiérrez, olvidar el ataque que afectó a su local la madrugada del sábado. "Como las 0.30 horas llegaron unos jóvenes con sus rostros cubiertos, rapados y con chaquetas negras. Eran como diez, quienes sin provocación alguna comenzaron a golpear con palos con clavos y bates de beisbol a los jóvenes que se encontraban presenciando el recital".
Gutiérrez precisó que el ataque no se prolongó por más de 20 minutos. "Gritaron unas consignas y lanzaron unas bombas molotov que tuvieron que ser apagadas con cerveza".
Reconoció que al principio creyeron que se trataba de una pelea, "pero después de escuchar cuatro disparos comprendimos que era una acción premeditada en contra de las bandas presentes. Nadie reaccionó, todos quedamos pa' adentro. Le pegaron a todos los asistentes al local. Creo que su intención era quemar el local, pero no les resultó".
Respecto a la huida del grupo, expresó que abordaron un vehículo de color amarillo y "se llevaron a un niño llamado Javier como prisionero".