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Ecofilosofía

Con un Gobierno en Chile y el Mundo como el que tenemos...

¿Quién necesita enemigos?

Por Alexis López Tapia

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Antes me preocupaba cuando ciertas noticias indicaban que la marcha del país iba mal encaminada.

Me parecía preocupante, por ejemplo, ver la infinita pérdida de tiempo del Parlamento, y su aún más infinita capacidad de preocuparse permanentemente por aquellos temas que en nada le interesan a la mayoría de los chilenos.

Me preocupaba, por ejemplo, al saber que el Gobierno estaba más preocupado de los resultados de la última encuesta, que de solucionar los efectos, que un año después, aún seguía causando el terremoto del norte.

Me preocupaba ver a diversos Ministros como eximios encargados de Propaganda, sin importar para nada si estaban o ya no estaban en Campaña electoral, da igual.

Me preocupaba ver al Empresariado rindiendo loas al Gobernante de turno por su "destacada labor económica", mientras los ciudadanos comunes y corrientes, luchamos todos los días para sobrevivir en las "microeconomías" que no reflejan nunca las cifras macro.

También me preocupaba la actitud totalitaria, dictatorial, antidemocrática e incluso tiránica con que los diversos Partidos Políticos defendían, defienden y defenderán su total hegemonía y control absoluto sobre aquello que los chilenos pueden o no elegir, cuándo y cómo elegirlo, y además, qué tipo de elección hacer.

Por último, en general me preocupaba la marcha del país, y este rumbo sin norte en que venimos dando tumbos hace treinta años o más... porque no seremos "desarrollados" el 2010 -ni el 2050 tampoco-; porque nunca fuimos y seguramente nunca seremos los "dragones" ni los "tigres" de "Sudamérica"; porque nos cortan el gas, nos cortan el territorio, nos cortan los mercados y nos cortan lo que quieren y aquí nadie hace nada... en fin, solía preocuparme de todas estas cosas y de muchas otras más que seguramente también preocupan a ese 80% de los chilenos que vivimos "con menos de un millón de pesos al mes", por decir algo.

Sin embargo, debo confesar que de un tiempo a esta parte simplemente he dejado de preocuparme.

Cuando me llaman para comentar que Tompkins está cortando Alerces -como también lo hicieron funcionarios de Conaf-; cuando me comentan que la mayor parte de los "turistas" provenientes de ciertos lugares de medio oriente, son en realidad altos oficiales en servicio activo y de inteligencia; cuando me escriben para decirme que tal o cual alcalde se compró dos casas con tales o cuales platas de no sé qué repartición pública; cuando sabemos que las platas del empleo de emergencia -el PEM o POJH actual- se destinaron a pagar campañas políticas o que había una "red de corrupción" en el SII; cuando nos informan que nadie manda en Chile, porque tenemos organismos que se mandan solos... en fin, cuando sé de todo esto y mucho más... de un tiempo a esta parte simplemente no me preocupa nada.

En serio.

Últimamente me estoy preocupando mucho por tratar de estar tranquilo, por tratar de no enojarme demasiado, e intentar no andar de mal genio por todas estas cosas, y por muchas otras más. No me resulta mucho, así que seguramente deberé preocuparme más... de no preocuparme.

Me preocupo de que las plantas de la casa estén todas bien regadas, porque nada saco con preocuparme de que el calentamiento global esté descongelando el permafrost milenario de Siberia, haciendo retroceder glaciares del terciario en Islandia, y de que el calor extremo mató a no sé cuántos centenares de personas en algún lugar el mes pasado.

Me preocupo de que los niños aprendan a no matar insectos (se excluyen las arañas de rincón, porque no son insectos, y -sí- porque son potencialmente peligrosas), porque yo ya maté suficientes como para saber que no necesito matar nada para conocerlo... y peor, porque esa ciencia con bisturí del Siglo XIX que me enseñaron, habría terminado por hacer una autopsia al propio Planeta para intentar comprenderlo, si le hubiera sido posible. Y me preocupo por los insectos y los niños, porque nada saco con preocuparme de que la flota japonesa matará mil ballenas jorobadas -"para investigación"- sólo este año...

Me preocupo por tratar de entender aquello que unifica las aparentemente antagónicas ideas de Robert Graves y Joseph Campbell, porque tengo la sensación de que cuando entienda eso, muchas aparentemente preocupantes cosas dejarán de preocuparme. Y también me preocupa saber cómo la Teoría "M" y los universos paralelos se comportan en relación a las leyes generales de la termodinámica, porque seguramente si viviera en uno de esos universos paralelos estas leyes no me preocuparían.

En fin, me preocupo de trabajar hoy con responsabilidad, constancia y entrega en las cosas que hago, porque así puedo despreocuparme de qué cosa haré o dejaré de hacer mañana.

Sobre todo, dejé de preocuparme por todos aquellos que ven en Patria Nueva Sociedad un "enemigo peligroso", que debiera ser declarado inconstitucional; puesto fuera de la Ley; proscrito; declarado parte del "Eje del Mal", encerrado, enterrado y olvidado en el sótano más profundo de la cárcel de Alta Seguridad del Estado: destruido y aniquilado hasta que no quede nada.

En efecto, porque con un Gobierno como el que tenemos, con Parlamentarios, Ministros, Políticos, Empresarios, "autoridades" y "poderosos" como los que tenemos en Chile y como los que en realidad Gobiernan el Mundo, realmente ¿quién necesita enemigos?

Si los seres humanos en general, y los chilenos en particular, nos hemos dado a nosotros mismos este estado de cosas en el Planeta y en el País... realmente ¿quién necesita enemigos?

Si hemos sido capaces -a la vez- de rozar el dedo de Dios, y estar al borde de destruir la Creación, ¿quién realmente necesita enemigos?

Lo único preocupante es que si seguimos así -en Chile y en todo el Mundo-, seguramente algún día todos estaremos realmente preocupados... aunque entonces sea demasiado tarde incluso para preocuparse.