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Una
verdadera lección para los que se creen
"nazis"
"...el
actual nacionalsocialismo no tiene nada
que ver,
ni de manera lejana, con el del III
Reich"
Despedida
y Cierre

Por Jorge
Mota (*)

Ramón Bau
tuvo la amabilidad de organizar mi
última conferencia política en la cual
ya manifesté que, aunque circunstancias
especiales podían determinarme a
pronunciar alguna otra, las
posibilidades eran muy escasas y así
podía considerarse con bastante
probabilidad que ésa era mi última
conferencia política. Han pasado unos
pocos años y ahora de nuevo Ramón Bau me
brinda la posibilidad de publicar mi
último artículo político y, de la misma
manera que ya dije en mi conferencia,
dejo abierto, más que una puerta, un
simple ventanuco, y podría volver a
escribir de temas políticos si las cosas
cambiasen mucho, mucho. La verdad, no lo
creo.
Hace
algún tiempo determiné que escribiría
artículos para cualquier revista o
publicación que me lo solicitase, lo
mismo fuese el "New York Times"
o "Bajo la Tiranía", pero
se ha dado el caso de que los grandes
rotativos no han mostrado el más mínimo
interés en mis colaboraciones literarias
y sí en cambio las revistas a base de
fotocopias y de tirajes cortos y más
cortos todavía.
En
"Bajo la Tiranía" he leído
trabajos estimables y otros de dudoso
gusto, -más de los primeros que de los
segundos-, pero ha llegado un momento en
mi vida en que me he vuelto más exigente
y me produce cierto malestar que mis
modestas colaboraciones, más llenas de
idealismo que de talento literario,
vayan en compañía de determinados
trabajos cuya lectura me solivianta.
Y
ahí tenemos el caso del titulado
"Holocausto 11" y que apareció en la
revista Nº 37, en la cual yo escribí
unas palabras sobre la Navídad, con un
propósito fraternal y conciliador.
En el
aludido artículo "Holocausto 11"
se indica que está sacado de la
publicación Boletín de Noticias NS del
NSDAP-AO, lo cual quiere acreditarlo
como una publicación representativa del
nacionalsocialismo, pero evidentemente
en la revista "Der Auslanddeutsche",
que vendría a ser la equivalente de la
que se edita actualmente, publicada en
el III Reich,
no hubiesen permitido nunca un artículo
de esta naturaleza.
Los NS
actuales, sean AO o NO, no tienen
ninguna relación, ni la más ligera y
lejana con el nacionalsocialismo
histórico. Los actuales NS AO o NO, se
limitan, una y otra vez a temas
raciales, judíos, conspiraciones y
mandangas, pero de arte, naturaleza,
religión, cultura, socialismo... nada de
nada.
Adolf
Hitler disponía de enormes cantidades
acumuladas de neurogases que podría
haber usado como "traca final"
llevándose por delante unos cuantos
millones de europeos de todos los países
en liza, pero prefirió la derrota y la
muerte que convertirse en un ángel -más
bien diablo- exterminador. La única
ocasión en que los gases convencionales
fueron utilizados por los rusos en el
frente del Este, se apresuraron a
comunicar los soviéticos al Alto Mando
Alemán que se había tratado de un error.
Los
kamikazes japoneses se lanzaban
contra buques de guerra poderosamente
armados y lo mismo podrían hacer los
actuales pilotos suicidas islámicos y
probablemente con muchas opciones de
éxito a juzgar por el enfrentamiento de
los pilotos argentinos frente a
sofisticados buques ingleses en la
guerra de las Malvinas. Sin apenas
ninguna duda un ataque suicida sorpresa,
contra un portaviones en vez de contra
edificios civiles, habría tenido las
mismas posibilidades de éxito y podría
haber sido encuadrado como una acción
bélica. Evidentemente los kamikazes
japoneses habrían logrado más víctimas
-con menos probabilidades de ser
derribados- si en vez de atacar
acorazados se hubiesen lanzado contra
una catedral durante la misa de 12, pero
curiosamente no lo hicieron. Es la
diferencia entre un héroe y un criminal.
El
jefe de los kamikazes se estrelló contra
una montaña una vez concluida la guerra
para que nadie pensase que su vida valía
más que las de los hombres que enviaba a
la muerte. No se
puede hablar del 11 de septiembre con
esa indiferencia y ese lenguaje
barriobajero de racista de película de
serie B.
Ya
está bien de conspiración judía. Ya está
bien de demagogia barata. El mundo está
lleno de individuos impresentables
altos, rubios y con ojos azules y por
más que busquemos no encontraremos
detrás ningún judío oculto. Son ellos
suficientemente despreciables para hacer
todo tipo de acciones inmorales sin
ayuda de nadie.
¿A quién
hemos de preferir? ¿A un inmigrante
honrado que trabaja y tiene su familia a
la que educa en sus tradiciones o a un
individuo alto, rubio con ojos azules,
varias veces divorciado, director de una
multinacional bancaria, accionista
principal de un consorcio internacional
de fabricantes de armas químicas que
tiene la casa llena de electrodomésticos
y sus cuentas bancarias llenas de dinero
sucio?
Cualquier persona normal pensaría que es
éste es un planteamiento demagógico pues
induce claramente a hacer una elección,
pero esa persona normal no sabe que hay
personas, no tan normales, que eligirían
al blanco porque es blanco y creo que
entre los lectores de "Bajo la Tiranía"
habrá algunos de esos, aunque espero que
no muchos.
No es la raza
blanca, sino la Cultura Occidental lo
que nos confiere la coherencia.
Pero al margen
de unas u otras opiniones al respecto lo
fundamental es dejar claro que el actual
nacionalsocialismo no tiene nada que
ver, ni de manera lejana, con el del III
Reich y ello lo voy a demostrar
rápidamente.
Pido a los lectores de "Bajo la Tiranía"
que citen los nombres -sin necesidad de
ir a localizarlos en libros o
diccionarios- de cinco escultores, cinco
arquitectos, cinco pintores, cinco
músicos, cantantes, actores de cine,
películas no políticas, poetas,
escenógrafos, directores de orquesta,
personajes vinculados al mundo del
trabajo, mujeres vinculadas al
nacionalsocialismo, deportistas... etc.,
etc. del III Reich.
Hitler
sabía las respuestas, el Dr. Göbbels
igualmente y yo también, sin necesidad,
se entiende, de ir a buscarlas, ni
siquiera de meditar, pero dudo mucho que
entre los lectores de "Bajo la Tiranía"
haya uno solo capaz de contestar esa
pregunta. Y evidentemente entre los
lectores del Boletín del NSDAP~AO, puedo
asegurar que ni uno (1).
Y
esos señores, que así por las buenas y
sin sentir la más mínima vergüenza, se
erigen en representantes del
nacionalsocialismo, son los responsables
de que todos esos nombres a los que se
referían las preguntas permanezcan
desconocidos, pues para los enemigos del
nacionalsocialismo sí eran
nacionalsocialistas, pero para los
actuales NS no lo son pues ni saben que
existen. Parece que en la actualidad una
persona es nacionalsocialista cuando
ella misma dice que lo es. Cualquier
revista pone una cruz gamada en su
portada e inmediatamente se la considera
nacionalsocialista y todos los
grupúsculos NS del mundo la anuncian, la
promocionan, la comentan e incluso se
suscriben a ella.
Creo
poder afirmar que yo fui la primera
persona en España que se declaró
nacionalsocialista. El motivo de mi
sugestión hacia dicha ideología política
provenía de la lectura de diversos
textos propagandísticos editados en el
III Reich.
Los
que más que sugestionaron fueron cuatro
folletos titulados
"El Campesino en la Gran Alemania",
"La Belleza
del Trabajo en Alemania",
"El Servicio
del Trabajo de las Muchachas Alemanas"
y "La labor
del partido en pro de los alemanes".
Posteriormente conocí otros textos, pero
fueron fundamentalmente esos cuatro los
que me convencieron de mi ideología
nacionalsocialista, lo cual acabé de
comprobar a través de la lectura de las
revistas de propaganda alemana editadas
en español, especialmente "Signal" y
"Aspa", tratándose en ellas todo tipo de
temas pero donde era verdaderamente raro
encontrar algo sobre judíos o raza o SS
que ahora parece ser lo único que
preocupa a los que se proclaman
nacionalsocialistas hoy.
Fundamentalmente la propaganda del III
Reich se basaba en el socialismo, el
NSDAP era un movimiento fundamentalmente
socialista -sobre lo que ya insistí en
un artículo publicado en estas mismas
páginas-, y cuyo principal objetivo era
crear una comunidad popular lo cual
logró evidentemente, pero ahora el tema
parece haber desaparecido de la
propaganda de los que se autoproclaman
nacionalsocialistas en la actualidad.
Pero
incluso aunque se editase un volumen de
10.000 páginas sobre ello, aunque se
dediquen algunos artículos al tema, lo
preocupante es que a los actuales
nacionalsocialistas, -que lo son en base
a lo que la propaganda contraria quiere
que sean-, no les interesa el tema.
Y así
las empresas de trabajo temporal, la
explotación a la que son sometidos
muchos inmigrantes, la progresiva
destrucción de la legislación social
europea lograda después de muchos años
de lucha, facilitando el despido,
creando inseguridad laboral, reduciendo
el seguro de desempleo, aumentando las
cuotas pero reduciendo los servicios
etc., etc. todo eso pasa absolutamente
desapercibido en la propaganda
nacionalsocialista actual que parece
exclusivamente preocupada en hablar de
lo que figura en los titulares de los
periódicos, aunque eso sí, para decir lo
contrario por simple antagonismo.
En
general los "nazis" actuales
manifestarán casi siempre actitudes
contrarias a lo que les parece que
defiende el Sistema, pero cuando la
prensa internacional dice:
“Los nazis son
únicamente antijudíos", los nazis de
todo el mundo se apresuran a ser
exclusivamente antijudíos,
cuando dice
“son racistas patateros”, los nazis
corren a ser racistas patateros.
La prensa puede hacer pensar a los
actuales nazis lo que le de la gana y si
en grandes titulares, películas,
programas de televisión, etc. se dice
que los nazis eran socialistas, pasado
mañana todos los nazis serán socialistas
convencidos.
Solo
hay una excepción. La prensa dice que
los nazis son violentos y la verdad es
que no es así excepto en contadísimas
ocasiones, aunque estoy tentado a creer
que ello es debido más a cobardía que a
convicción, pues violentos de boquilla,
que celebran muertes y atentados, sí
creo que debe haber.
Como
decía Gracián, -aplicándolo a los nazis
actuales-, son tontos todos los que lo
parecen y la mitad de los que no lo
parecen.
Aunque esa otra mitad, o quizás la mitad
de esa mitad, lucha con idealismo,
espiritualidad, sacrificio y entrega
para intentar que las cosas sean de otra
manera.
No
quiero con esto pretender que no existe
un "problema judío". Yo me
sugestioné por el nacionalsocialismo
debido a su política socialista, pero
luego también conocí y estudié el
problema judío. Leyendo "La Francia
Judía", uno tiene la sensación de una
conspiración judía en la que todos los
miembros de la misma eran judíos,
(aunque no todos los judíos fuesen
miembros de la misma.) En la época del
III Reich me dio la sensación de que ya
no era lo mismo. Había, eso sí, una
preponderancia de judíos en la prensa,
bolsa y determinados sectores pero ya no
me parecía que "todos" lo eran. Había
muchos "arios puros" que también
participaban del negocio.
Actualmente me
parece que los judíos son minoría y que
los “arios puros" son los que dirigen y
organizan mayoritariamente esa campaña
de decadencia cultural y así,
si bien a principios del siglo XX el
arte decadente se hallaba bastante
dominado por judíos, en la actualidad
únicamente aparece uno por aquí otro por
allí, pero en cambio, hay multitud de
"arios" despreciables que son los más
representativos. Podríamos parodiar a
Calderón diciendo:
"Por la concomitancia estoy tan
diestro, que puedo dar lección a mi
maestro".
Por
otro lado encontramos entre los judíos
notables personalidades, algunas de
ellas de gran entidad como son los casos
de mi director de cine preferido Max
Ophuls o del escritor de cuentos
Felix Salten (autor de Bambi entre
otros) las obras de los cuales son de
gran calidad. Tenemos multitud de judíos
en el mundo de la música unos simpáticos
y otros antipáticos, pero todos ellos
responsables en gran medida de la
difusión de la cultura occidental (ahí
tenemos a Mahler o Mendelssohn,
entre los compositores o a Solti,
Bruno Walter, Baremboim, Herman Levi,
etc. entre los directores, incluido
Levine que me cae bastante mal pero
que hace las cosas bastante bien...
Tenemos también varios escritores
revisionistas de origen judío, quizás
únicamente media docena
pero en cambio no
conozco ni un nacionalsocialista que se
haya preocupado de defender a los judíos
o a una parte de ellos, de la campaña
antijudía clásica de los
nacionalsocialistas de post-guerra
o incluso de la de la época del III
Reich que como la película "El
Judío Eterno" es auténtica
bazofia.
No
resulta coherente limitarse a estar a
favor de los que están en contra de los
judíos.
En el
tema Israel/Palestinos evidentemente la
razón está -o estaba- de parte de los
palestinos. La solución ideal a la
indudable necesidad de un hogar para los
judíos hubiese sido la solución
Madagascar propuesta por el III Reich,
pero ahora ya no puede volverse atrás la
historia cuando miles de personas han
nacido en Israel y no son otra cosa que
israelíes. Cuando se creó el Estado de
Israel los judíos hacía dos mil años que
no vivían en él, ahora sin embargo
llevan ya medio siglo, hay que buscar
otras soluciones, pero desde luego
dedicarse a enviar suicidas a los
supermercados no es la mejor manera de
acreditarse como los que tienen la
razón.
Yo
conocí al hijo del Gran Muftí de
Jerusalén y era una persona muy afable y
sencilla que no creo que hubiese
aprobado esta forma de luchar matando
indiscriminadamente. No todos los
palestinos aprueban esa forma de lucha
como no todos los judíos aprueban las
represalias vengativas, pero
lamentablemente las bombas tienen más
eco en la prensa que las palabras. Yo
puedo entender el caso de una persona
que desesperada cometa cualquier locura,
pero cuando se trata de algo organizado
no hay otra forma de verlo que como una
monstruosidad.
Hay
algunas personas que ven con simpatía
que un suicida cause la muerte de 10
personas en un autobús israelí como los
hay para los que la destrucción de las
torres gemelas les parece una acción
bélica de primer orden y digna de
aplauso, y sin embargo ahí murieron
miles de personas de todas las
ideologías, nacionalidades, razas y
creencias. ¿Puede eso tener
justificación?
Si la
justificación se halla en que Estados
Unidos apoya a Israel, dado que España
apoya a Estados Unidos deberíamos
aceptar como muy natural que los
integristas árabes lanzasen una consigna
diciendo:
"mate un español" y
pidiesen a todos los árabes que hay en
España se matasen a ancianitas que salen
de misa, a niños que van al colegio, o a
excursionistas solitarios, etc., etc.
Con esto no necesitarían ni suicidas y
podrían matar un montón de gente
inocente cada día. ¿Estarían de acuerdo
los lectores de "Bajo la Tiranía" con
algo así?
Probablemente ni uno y eso se explica
por aquel refrán catalán/castellano que
dice: "De tuyas a mías cuantas
m'en fotaries". "Que maten a
quince mil americanos está muy bien, que
maten a mi vecino de arriba está muy
mal, y que me maten a mí simplemente
porque soy español y mi gobierno apoya a
los Estados Unidos, eso es horrendo".
¿No
deberíamos juzgar las cosas desde la
óptica de la moral y no dejarnos llevan
por un odio absurdo y propio de gente
marginal?
Sería comprensible que alguien
defendiese a Bin Laden por considerarlo
inocente, pero por desgracia todos los
textos u opiniones que he escuchado a
favor de Bin Laden lo apoyan por
considerarlo el responsable de los
ataques suicidas y no por haber sido
erigido como posible "cabeza de turco"
del tema.
Hoy día -debo
repetirlo- el nacionalsocialismo no
tiene nada que ver con el del III Reich
y la única manera de clarificar muestras
ideas es leer la propaganda editada en
el III Reich, especialmente la que se
editó en español y formarnos nuestra
propia idea.
Los
libros editados por camaradas con
posterioridad a la II Guerra Mundial
deben ser tomados con ciertas reservas
pues he detectado numerosos casos de
manipulación, como suprimir una nota que
favorecería al cristianismo en el libro
de Darré, suprimir cuatro páginas de la
edición "completa" de "Mi Lucha" donde
se atacaba al paganismo, inventarse la
mitad del discurso de Göbbels del 19 de
abril de 1945 para incluir una serie de
"profecías" que nunca mencionó,
inventarse una sensacional noticia en el
"New York Times" sobre tema revisionista
que resultó ser falsa, etc., etc.
Si
leemos la revista
"Aspa"
[N.d.E.: nada que ver con el sitio
web chileno de nombre similar] o
"Signal",
ahí tenemos el pensamiento
nacionalsocialista.
Yo puedo
afirmar que estoy de acuerdo con el 90
por ciento de lo que se publicaba en
dichas revistas y que en cambio estoy en
desacuerdo en el 90 por ciento de lo que
se publica en las revistas NS actuales,
en las cuales junto a los temas
estrellas judíos, razas, SS, también
están los ataques al cristianismo y la
defensa del paganismo que tampoco
podemos encontrar por ninguna parte en
la propaganda del III Reich en español.
Yo me
sugestioné por el nacionalsocialismo
debido a su política socialista que me
pareció absolutamente innovadora, y para
que los lectores de "Bajo La Tiranía"
puedan tener una ligera idea, voy a
resumir algunos de los aspectos que me
sugestionaron, todos ellos sacado de
textos del III Reich en español. Repito:
no son ideas mías en absoluto.
-
La propaganda
socialista alemana enaltecía al
obrero, pero no pretendía destacar a
aquel trabajador que había llegado a
millonario, tal como siempre se
presenta en el ideal americano del
hombre que se hace a sí mismo. En el
III Reich se enaltecía al obrero que
seguía siéndolo y no al que había
logrado dejar de serlo.
-
En vez de fiestas
salsicheras con litronas como se
organizan hoy para el inculto
populacho, el III Reich construyó
barcos de lujo exclusivamente para
obreros en los cuales todos los
camarotes eran lujosos, pero
iguales, incluidos los de la
tripulación.
-
Hace 10 años no había
zonas peatonales en España. Hace 30
no las había en Europa, pero el III
Reich, hace más de 60 años ya habían
programado hacer carreteras de
circunvalación y hacer posible
pasear por los pueblos y aldeas. Hoy
tenemos en todo el mundo zonas
peatonales gracias al Dr. Robert
Ley.
-
Todavía hoy es
posible escuchar ocasionalmente que
a un mismo trabajo ha de
corresponder un mismo sueldo,
independientemente de que se trate
de hombres o mujeres. Esto está hoy
aceptado por todos, pero desde poco
después de llegar al poder ya lo
puso en práctica el
nacionalsocialismo que tenía en gran
consideración a las mujeres pues
ellas trabajaban en las fábricas y
luego en casa. Por ello las protegía
y les tenía prohibidos los trabajos
nocturnos y facilitaba las medias
jornadas y las sustituciones por
jóvenes del Servicio del Trabajo que
permitían más vocaciones a las
mujeres.
-
Un objetivo
fundamental de la política
socialista del III Reich era reducir
el tiempo de traslado desde la
vivienda al puesto de trabajo, pues
cuanto menor era el tiempo empleado
más tiempo libre tenía el trabajador
y su familia. Hoy parece que se
pretenda exactamente lo contrario.
Se trata de que los habitantes de
Sabadell vayan a trabajar a
Barcelona y los de Barcelona a
Sabadell. El tiempo libre es en la
actualidad un enemigo, hay que hacer
masters, cursillos, pluriempleo,
estudiar idiomas... para evitar el
tiempo libre, que era lo fundamental
en la política social del III Reich.
-
Y para que el obrero
pudiera ocupar ese tiempo libre se
abrían los museos a las 7 de la
tarde ya que antes del III Reich,
como sigue ocurriendo ahora, los
museos tienen los mismos horarios de
trabajo. En el III Reich era
diferente.
-
Y como el socialismo
del III Reich quería ante todo que
el pueblo alemán se relacionase
entre sí, una de las primeras
medidas tomadas fue reducir el
franqueo de correo y las tarifas
telefónicas.
-
Otro objetivo de la
política socialista del III Reich
era fomentar el regreso al campo que
la revolución industrial había
despoblado. ¡Y se consiguió! Y para
ello se construyeron miles de
colonias con pequeñas viviendas en
armonía con el paisaje y con un
pequeño jardín donde cultivar
plantas y tener animales. ¡Y eso en
plena época de crisis!.
-
Pero como lo
fundamental era que el hombre se
hallase en contacto con la
naturaleza se construyeron -y
programaron- miles de caminos para
paseantes, para coches y para
bicicletas, discurriendo por lugares
distintos aunque fuesen al mismo
lugar. Esto todavía puede verse hoy
en Alemania. También se lo deben al
Dr. Ley. Pero como si llenamos el
bosque de gente éste pierde su
encanto, uno de los objetivos
fundamentales era tener suficientes
como para evitar la masificación.
-
Etc., etc.
Hay que
tener en cuenta que toda esta política
social tenía lugar en plena época de
crisis y pobreza y pese a ello se
programaba ya un futuro esplendoroso,
jovial y luminoso.
El que
todo ese espíritu y esa propaganda sea
olvidada y despreciada por los
nacionalsocialistas actuales, es algo
lamentable y que me entristece
enormemente.
Por ello
creo que ya no puedo hacer más. Me doy
por vencido. Me rindo. He sido
derrotado. Mis enemigos metieron mi
cuerpo entre rejas, mis "camaradas" han
encerrado mi alma en un oscuro sótano,
pestilente e insalubre. He agotado mis
fuerzas. Me veo incapaz de convencer a
nadie.
El
nacionalsocialismo es ahora cualquier
cosa, pero desde mis 11 años hasta hoy
sigo pensando que el nacionalsocialismo
es el más grande y bello movimiento
socialista de la historia, el único que
ha sido capaz de crear una auténtica
comunidad popular, unida por una misma
forma de sentir y pensar.
No me
interesan las conspiraciones
judeo-masónicas, ni las Órdenes mágicas,
ni los índices craneales, ni el
coleccionismo chapístico sobre la SS, ni
la Tierra hueca, ni las cabezas idem, y
estoy harto de los ataques y burlas a mi
amada Cataluña (2) incluso por parte de
buenos camaradas influidos por la
ideología falangista, lo cual digo sin
ánimo de crítica ya que el falangismo es
una ideología nacionalista española pero
el nacionalsocialismo no tiene porque
serlo, y estos ataques a Cataluña me han
molestado especialmente ya que yo nunca
he dicho -ni diré nada negativo sobre
ninguna región o nación de mi amada
cultura.
Estoy
cansado, agotado de tanta puerilidad,
vulgaridad y vanalidad. El
nacionalsocialismo es, ha sido y debería
ser un gran movimiento socialista
obrero. Si en la actualidad nadie lo
entiende no puedo hacer nada, los
títulos de mis únicos dos libros
políticos lo dejan muy claro:
"Hacia un
Socialismo europeo" y
"Nuestro
Socialismo".
Hitler
murió con 56 años. Yo me retiro a esa
misma edad. Él hizo la gran revolución
socialista y yo he hecho el ridículo. A
cada cual según su capacidad.
Notas
(1)
Todo el mundo sabe que el atleta negro
americano Jesse Owens fue el máximo
triunfador de los Juegos Olímpicos de
1936, y sin embargo nadie sabe -y debo
reconocer honestamente que yo tampoco-
el nombre del atleta alemán al que batió
en algunas de las pruebas y que quedó
segundo. Ésa es una prueba evidente de
la fuerte influencia que tiene la
propaganda del sistema incluso de las
personas que creemos no vernos
afectados.
Pero
podríamos citar multitud de casos que
ignoramos como los motivos que llevaron
a dimitir a ministros como Hugenberg,
Elts-Rübenach o Walter Darré
por discrepancias políticas, o los casos
de políticos como Gürtner,
Otto Meissner o Schwerin von
Krosik que fueron ministros en
gobiernos anteriores al III Reich y lo
continuaron siendo después, y en el caso
de von Krosik incluso en el
último gobierno Dönitz, pero
tenemos también los casos de los líderes
obreros nacionalsocialistas
Spangenberg, Starke, Adam, Schmeer,
Engen, Schumann de los que no
sabemos nada, pero incluso las
injusticias se producen dentro de
hombres de la SS como su último jefe
Karl Hanke totalmente olvidado o el
último ministro del interior, Paul
Giesler -hermano del arquitecto-,
que se suicidé en unión de su esposa.
Etc. etc,
(2) Voy
a citar un ejemplo muy ilustrativo al
respecto.
Después de la muerte de Franco se
intentaba fomentar el uso del catalán a
través de un texto propagandístico que
decía: "En catalán, por favor".
Algunos miembros de Cedade propusieron
hacer una campana de propaganda con el
texto: "En catalán y basta".
En general la gente de fuera de Cataluña
no entiende el problema, pues siendo
todos los catalanes bilingües no se
entiende la razón por la que se insiste
en utilizar únicamente el catalán.
A
este respecto siempre he dicho a los que
tal piensan que si en el futuro se
impusiese en Europa el inglés por idioma
oficial, eso no justificaría hacer
desaparecer el español. Pues ese es el
mismo caso de Cataluña.
Cuando
se pronuncia una conferencia, -y esto me
ha ocurrido a mi en más de una ocasión-
casi siempre hay en la sala una persona
que no entiende o entiende mal el
catalán y como los idiomas -como
dice mi buen y catalanista amigo Joaquín
Bochaca- son básicamente para
entendernos, se habla en castellano para
facilitar la comprensión a esa única
persona de la sala que no lo entiende.
Esto hace que exista una tendencia a
reducir el uso del catalán y por ello es
conveniente y saludable estimularlo. Sin
embargo el texto aludido podía ser mal
entendido por los castellano parlantes y
pensar que era una imposición, un
desprecio hacia ellos.
Por
este motivo yo personalmente exigí que
si se hacía el tal adhesivo se hiciesen
también en gallego y vasco, actitud
acorde con la postura regionalista de
Cedade que fue la primera en
utilizar en España, al menos desde
después de la guerra las banderas
regionales.
Como
no resultaba posible hacer una
propaganda con el mismo textos en
castellano, pues el sentido sería otro,
yo determiné buscar un texto
“castellanista" que se editaría
junto a los demás. Así pues la prevista
propaganda catalana que sola hubiera
podido suponer algo despreciativo hacia
otras zonas, con esos otros añadidos se
convertía en algo totalmente positivo y
representativo del regionalismo que
siempre defendimos.
Ahora
sin embargo, un cuarto de siglo después,
se han reeditado aquellos adhesivos "castellanistas",
pero si bien yo en aquella época, como
catalán y catalanista, pensé en
Castilla, en Galicia, en el País Vasco
etc. como corresponde al sentido que
siempre he tenido de enaltecer y admirar
la variedad de tradiciones e idiomas de
nuestra cultura, ahora, cuando se
despierta el “castellanismo" se
olvidan de las otras regiones, pero yo
nunca me olvidé de ellas.
Que un
castellano sea "castellanista" o
un catalán "catalanista" es algo
fácil y hasta lógico. La actitud
realmente nacionalsocialista y que ha
sido siempre la mia y la que yo siempre
he propugnado, es la de ser
"catalanista", “castellanista",
“galleguista" o exactamente lo mismo en
cuanto a Escocia, Tirol , Estiria o
cualquier otra zona de nuestra cultura
occidental. Un punto fundamental del
programa nacionalsocialista era “el
interés común antes que el propio",
si nos limitamos a defender nuestros
particulares intereses olvidando los de
toda la comunidad cultural occidental,
acabaremos cazando moscas.
El amor
hacia nuestra propia nacionalidad debe
hacernos comprender el que los otros
sienten por las suyas. El regionalismo
tiene que contribuir a evitar los
enfrentamientos que fomentó, en el
pasado, el nacionalismo exacerbado de
las distintas naciones europeas.
(*)
Jorge Mota:
Inició su vida política a los 15 años,
en 1962. Su objetivo fue la organización
de una entidad que con carácter
europeista, representara y se hiciera
portavoz del sentir de la juventud
española. A los diecinueve años, tras
varios fallidos intentos, y en unión con
otras personas, creó CEDADE,
"Círculo español de amigos de Europa",
permaneciendo como Jefe de la Sección
Juvenil hasta el cambio de junta de
1970, en que es nombrado presidente, al
frente de un nuevo equipo de una media
de edad de 26 años, frente a los 45 de
la junta saliente. A partir de entonces,
la actividad de CEDADE creció,
traspasando las fronteras de España, y
transformándose en el principal
referente de post guerra del
Nacionalsocialismo de habla castellana.
En esa época Jorge Mota no poseía
títulos ni cargos de importancia,
trabajando en obras manuales y
administrativas en diversas empresas,
dedicando especial atención al
conocimiento del problema obrero. Su
verdadera vocación, aparte de la
política, es el Arte, por el cual siente
gran afición: música, poesía y artes
plásticas son sus disciplinas favoritas.
Partidario de la formación integral del
individuo, Mota da al deporte gran
importancia, habiendo practicado judo,
esgrima, tiro, montañismo y ciclismo.
Posteriomente a la disolución de CEDADE,
colaboró esporádicamente en
publicaciones españolas y extranjeras
sobre temas artísticos y políticos (N.d.E.:
Reescrito de "Hacia un Socialismo
Europeo"). |