|
Vida
Vida de nacer fecundo
de entre los hombres
un niño puro.
Como parte de lo que Dios bendice
el mundo al inocente recibe.
Bella virtud del sentir querido
que del vientre ha de nacer,
donde de ella en interior emergido
al pensamiento de traer un alma más
a éste mundo sin destino.
Bendito sea el cuerpo
que en sus primeros días lo guardaron,
de esa madre
que desde el saber de su existir
sus días se tornaron amargos.
Distorsión de un aire que trajo a la vida
el pequeño infante,
que en su inocencia perdida
jamás supo porque venía.
Criatura divina
Que sus ojos jamás pudieron ver
La tristeza de ésta vida
Que ni siquiera lo dejó nacer. |