cbar.gif (1411 bytes)

Carlos Leiva Cordero

cbar.gif (1411 bytes)

Niño Suave

Tiempo de comprender el alba
Sobre el reloj de seda mostrado
Que inquietamente sin calma
El pasar de nosotros ha marcado.

Caras de inocencia
Entre penas que mostrar,
En pequeños y dulces rostros
Que en sus ojos no tienen mal.

Niño suave
Sin mundo al vagar,
Entre noches llega el alba
Que pronto ha de despertar.

Reza junto a santos
Que de virgen han de venir,
Con tristes momentos vividos
Que su pecho cree vivir.


Vida

Vida de nacer fecundo
de entre los hombres
un niño puro.
Como parte de lo que Dios bendice
el mundo al inocente recibe.

Bella virtud del sentir querido
que del vientre ha de nacer,
donde de ella en interior emergido
al pensamiento de traer un alma más
a éste mundo sin destino.

Bendito sea el cuerpo
que en sus primeros días lo guardaron,
de esa madre
que desde el saber de su existir
sus días se tornaron amargos.

Distorsión de un aire que trajo a la vida
el pequeño infante,
que en su inocencia perdida
jamás supo porque venía.

Criatura divina
Que sus ojos jamás pudieron ver
La tristeza de ésta vida
Que ni siquiera lo dejó nacer.


¿Podría ser por un momento?

¿Es lo mismo una noche que un sueño?
¿Una lágrima y el llanto?
¿Será lo mismo la esperanza y lo perpetuo?
¿Las rosas y los espinos?
¿Podrían por un momento ser distintos?

¿Por un momento juntar el mar con el cielo?
¿A una paloma negar su vuelo?
¿Al hombre amar sin recelo?
¿Podría por un momento ser todo verdadero?

No queda nada más que dormir con el alma entre las manos
Oculta de un mundo tan extraño.
¿Podría por un momento soñar ser en vano?
...Y morir sin siquiera intentarlo...
¿Podría un beso a un corazón cambiarlo?